<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4668470369239879839</id><updated>2012-02-17T21:09:30.274-03:00</updated><category term='Ensayos'/><category term='Actualidad'/><category term='Americanismo Revolucionario'/><category term='Bicentenario'/><category term='Quiénes somos?'/><category term='La Historia Mitómana'/><category term='Historia'/><category term='Doctrina'/><title type='text'>Coronados de gloria vivamos...</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Jorge Miranda</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00496265765630539662</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_JyalnGxI/AAAAAAAAAAs/Sd76V7Rrl1k/S220/Jogito.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>17</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4668470369239879839.post-4657374847692270171</id><published>2010-01-25T19:00:00.001-03:00</published><updated>2010-01-25T19:02:36.461-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Historia Mitómana'/><title type='text'>Saavedra, el prisionero</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5430801091681507138" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 196px; CURSOR: hand; HEIGHT: 255px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/S14U0bt610I/AAAAAAAAAcQ/Pw0EZ0eEeYE/s320/20080606klphishar_7_Ies_SCO.jpg" border="0" /&gt;Repitamos, con riesgo de aburrirnos, nuestra tesis base. Mayo no fue una revolución, sino un golpe cívico-militar en dónde la élite porteña decide encaramarse a un proceso sí revolucionario que venía desarrollándose desde varias décadas antes. Más allá de algunas buenas intenciones, Mayo de 1810 es fruto del cálculo desapasionado y no del patriotismo. En segundo lugar, a partir de este suceso, veremos lentamente como la pretendida lucha emancipatoria pasa a tornarse en la guerra de conquista que la élite porteña desarrolla sobre el resto del territorio virreinal, o, al menos, la parte que le resulta interesante de él.&lt;br /&gt;La Junta queda compuesta por seis hombres que ejercían el poder y tres que cumplirían funciones administrativas y decorativas. El poder real de la Junta, sus vocales representarían en rasgos generales los intereses que fugazmente convergerían en las jornadas de Mayo. Dos eran parte de la clase comerciante, Larrea y Matheu, otros tantos del partido radical, Castelli y Belgrano, y por los sectores tradicionalistas, es decir los hacendados, figuraban el clérigo Alberti y el militar Azcuénaga. Llama de modo especial la ausencia de Martín Rodríguez en la Junta, dada su vital participación y no despreciando el hecho de fuera quién arrancó la renuncia de Cisneros a punta de pistola. Es más, sorprende que el patriciado porteño no impusiera hombres de mayor prestigio en la Junta, sino figuras relativamente secundarias, quizás esto pueda atribuirse a que el pensamiento de Rodríguez, y de Pueyrredón especialmente, no estaba tan lejos en ese primer momento de lo sostenido por los radicales Castelli y Belgrano.&lt;br /&gt;No resultaría improbable, dada la posterior actividad política de ese patriciado de los hacendados porteños, que se optase por imponer dos figuras de escasa relevancia y que fuera del agrado del más decorativo de los tres adornos que completaban la Junta, es decir, su Presidente, Cornelio Saavedra. Si los secretarios de la Junta, Paso y Moreno, resultaban casi decorativos, lo cierto es que ejercían un considerable poder al llevar la diaria administración de la Junta y la ejecución concreta de sus medidas. Paso, cercano a Castelli y Belgrano, y sobretodo el hiperactivo Moreno, cercano a Larrea aunque con buenas relaciones con los primos que realmente direccionaban la Junta, constituían los instrumentos reales de gobierno. Saavedra, por su parte, era un adorno, cosa que tampoco parecía desagradarle en absoluto, como podemos inferir de su petulante “Memoria autógrafa”.&lt;br /&gt;En los hechos, el ostentoso cargo de Presidente era ejercido sin apoyo alguno, debiendo acatar las decisiones previamente concordadas entre radicales y comerciantes con el seguro aval del patriciado. Sus supuestos “apoyos” fallaban ya por su falta de peso real, ya porque en realidad estar más emparentados a las ideas radicales que a los preceptos temperados del perito en madurez de las brevas. Si una serie de hechos no hubiese roto la precaria alianza entre radicales, hacendados y comerciantes, de no haberse producido un enorme vacío de poder con las partidas de Castelli y Belgrano al frente de las Expediciones Auxiliadoras y si este vacío no hubiese sido llenado por un estúpida incompetencia enajenada de Moreno que terminará por mal predisponer sobre sí a todos los sectores de la capital y todos los pueblos del Virreinato. Si todo ello no hubiese sucedido, quizás Saavedra hubiese pasado al olvido mucho antes y no hubiese gozado de la breve gloria que le otorgó un nuevo golpe cívico-militar dado el 6 de abril de 1811.&lt;br /&gt;Sin embargo, el perito en madurez de las brevas, Saavedra, ya era para aquel tiempo presa del nuevo juego de fuerzas. La Junta Grande era conducida por el diputado enviado por un recién retornado Pueyrredón que rápidamente se había hecho con el estratégico puesto de Gobernador de Córdoba. El deán Gregorio Funes, se convirtió a partir de diciembre en el verdadero poder de la Junta, poder sólo dificultado por los restos de la oposición del partido radical, con el incapaz Moreno rumbo a Inglaterra, con el escaso carisma personal de Paso y con Castelli y Belgrano envueltos en campañas militares, el partido radical se hallaba debilitado y sin un líder claro, pero resultaba aún capaz de incidir fuertemente como demostraría en las elecciones de reemplazantes de los miembros originales de la Junta, todas suplidas por adictos a este partido.&lt;br /&gt;El golpe del 6 de abril dado por la concordancia del movimiento orillero y los hacendados porteños, desplazará finalmente al partido radical, pero, más allá de una invocación muy poco sincera a la figura de Saavedra, lo cierto es que su figura resultaba más un estorbo que otra cosa a quienes definieron el juego de poderes para sí. La brutal derrota de la Expedición Auxiliadora del Alto Perú en Huaqui cumplirá un doble papel de vital importancia para quienes se habían hecho con el poder, por un lado, eliminar la amenaza de Castelli, dispuesto a marchar sobre la capital tras derrotar a los regentistas, y, por otro, la oportunidad de deshacerse cortésmente de Saavedra enviándole a sustituir a quien veía como su enemigo político. En el lejano noroeste, Saavedra se enterará que ha sido destituido y que ha comenzado el lento olvido al que se verá sometida quizás la figura más decisiva para que el golpe del 25 de mayo alcanzase el éxito.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4668470369239879839-4657374847692270171?l=ojuremoscongloriamorir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/feeds/4657374847692270171/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4668470369239879839&amp;postID=4657374847692270171&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/4657374847692270171'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/4657374847692270171'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/2010/01/saavedra-el-prisionero.html' title='Saavedra, el prisionero'/><author><name>Jorge Miranda</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00496265765630539662</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_JyalnGxI/AAAAAAAAAAs/Sd76V7Rrl1k/S220/Jogito.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/S14U0bt610I/AAAAAAAAAcQ/Pw0EZ0eEeYE/s72-c/20080606klphishar_7_Ies_SCO.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4668470369239879839.post-57931779211968692</id><published>2010-01-25T05:57:00.001-03:00</published><updated>2010-01-25T05:58:55.101-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Historia Mitómana'/><title type='text'>Las facciones de Mayo</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5430599215405520386" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 285px; CURSOR: hand; HEIGHT: 230px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/S11dNr_C1gI/AAAAAAAAAcI/7eGRyb_WfQ4/s320/Primera+Junta.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La supuesta historiografía nacional ha logrado instalar no tan sólo alteraciones interpretativas, sino auténticas falacias cuyo único fundamento son los enconos que uno u otro protagonista histórico pudiese tener, estas imprecisiones que escasamente pueden resistir un análisis científico parten con el mismo 25 de mayo de 1810 y las zonceras que sobre las facciones actuantes se sostienen, en concreto, el supuesto enfrentamiento entre saavedristas y morenistas es un invento ridículo que solo puede sustentarse en las cuestionables afirmaciones de Saavedra en su “Memoria autógrafa” y de los miembros de la Sociedad Patriótica tras la prematura muerte de Mariano Moreno.&lt;br /&gt;Unos y otros se encontraban interesados en sobredimensionar la importancia de personalidades cuyo peso real en los sucesos de Mayo fue relativamente marginal, el 25 de mayo de 1810, morenistas y saavedristas simplemente estaban ausentes, tanto el uno como el otro fueron instrumentos de las facciones en pugna y de los juegos de poder posteriores al golpe. ¿Cuáles eran las facciones de Mayo? Aún hoy es difícil decirlo, gran mérito de ello está en la ausencia de una historiografía nacional, pero, sin embargo, el problema real radica en la complejidad de los intereses que se entrecruzaban, intereses que, por ejemplo, llevarían a Artigas desde su actuación en la represión del juntismo a convertirse en el mayor y más claro defensor de la causa americana.&lt;br /&gt;Globalmente, se podría hablar de tres orientaciones cuyos intereses concurrirán en los sucesos de Mayo, a su vez, estas orientaciones responden a grupos específicos de los sectores sociales presentes en la vida colonial.&lt;br /&gt;Aunque enormemente influyente, el grupo menos relevante para los sucesos de Mayo es el de los comerciantes. En términos generales, este grupo, ligado a la intermediación parasitaria del juego de importaciones y exportaciones, tendrá como único objetivo lograr pautas de libre comercio que le permitan acceder a tasas de ganancias mayores que las impuestas por las restricciones aduaneras del régimen virreinal. Su interés o no en la emancipación era simplemente circunstancial, dónde las aspiraciones de independencia sólo le favorecían. El peso posterior de este sector será gravoso para la historia argentina, ya allí, vemos a un grupo de intermediarios portuarios y una lacra de doctorcitos que los secundan que se constituyen como un peligroso poder tras el trono. Sin embargo, si bien esta clase comerciante adherirá mayoritariamente al golpe cívico-militar del 25 de mayo, lejos estará de provocarlo y menos aún de conducirlo, simplemente advirtió en él una buena posibilidad y adhirió en las postrimerías de su preparación.&lt;br /&gt;Si la postura de la clase comerciante fue meramente oportunista, el sector cuya acción fue más decidida es el de la pequeña burguesía profesional vinculada a la burocracia colonial, este grupo, a diferencia de los doctorcitos a sueldo de los importadores-exportadores, desarrollará su carrera y su prestigio en la gestión pública. Las principales figuras serán Juan José Castelli, antiguo regidor del Cabildo y secretario suplente del Consulado, Manuel Belgrano, secretario del Consulado, y Juan José Paso, agente fiscal de la Real Hacienda y profesor del Real Colegio San Carlos. Sin dudas, este grupo aportará la visión más completa y profunda a las jornadas de Mayo, la pasión de Castelli y el afán organizativo de Belgrano, respaldados por el enorme prestigio de Paso, darán forma a lo más activo de los golpistas. Sin embargo, su limitación estaba en las propias bases que se hallaban circunscriptas a la juventud acomodada de la capital virreinal, su democratismo era en gran medida abstracto y carente de un sujeto histórico, ni el decidido apoyo del militar Domingo French, organizador de los “chisperos”, primero, y del Regimiento de la Estrella, más tarde, logró revertir su carencia de apoyos entre quienes eran los actores decisivos del golpe, es decir: los orilleros y las milicias.&lt;br /&gt;La tercer orientación será la forma embrionaria del partido de los hacendados porteños. Terratenientes de fortuna y comerciantes por mérito propio, devenidos en jefes militares de la aldea en armas en que se convirtió Buenos Aires tras las invasiones inglesas. Si Martín Rodríguez fue el más claro exponente de esta orientación, su figura arquetípica es Juan Martín de Pueyrredón, el cual no participa del golpe por hallarse en Río de Janeiro entablando relaciones con el partido carlotista. Como tiempo después será Rosas, Pueyrredón era una suerte de aristócrata criollo pero también un líder popular, hombre entregado al manejo personal de su hacienda había tejido una estrecha relación con las capas más bajas de la población, es decir, los orilleros y las gentes de la campaña, como demostró en el combate de Perdriel, era capaz de liderar hombres de las capas más bajas pero dispuestos a luchar hasta la muerte por la figura del hacendado que en el esquema semifeudal de la Colonia adquiría un rango paternal. La necesidad de poner a la población en armas ante la amenaza británica, puso a estos hacendados como líderes naturales de las milicias. La victoria sobre el invasor, la imposición de Liniers como Virrey el desbaratamiento del complot de Álzaga aseguraron, dentro de esta compleja alianza entre la oligarquía y los sectores populares, la convicción de que los criollos no necesitaban la tutela de los peninsulares y que estaban maduros para darse su propio destino.&lt;br /&gt;La designación de Cisneros, en los sectores populares, fue resistida pues representaba una regresión de la autonomía alcanzada y demostrada. Sin embargo, en este embrión del partido de los hacendados porteños, las ideas enmancipatorias venían de larga data. En los hechos, compartían su clase con la pequeño burguesía profesional, su formación intelectual era muy similar, imbuida del pensamiento jesuítico y exaltada por las revoluciones burguesas de Estados Unidos y Francia. Sin embargo, dos cosas los separaban de la pequeño burguesía profesional. Por un lado, su asiento en una base social real dada por su prestigio en las capas más baja de la población y por su condición de jefes de las milicias criollas, es decir, a diferencias de Castelli o Belgrano, los hacendados contaban con los medios necesarios para ejecutar el golpe. La segunda diferencia venía dada porque tenían un interés económico real, lo suyo no era una mera abstracción liberal, sino que tomaban su conciencia como auténtica fuerza productiva del Virreinato.&lt;br /&gt;Decaída la producción minera del Alto Perú, el poder de los hacendados titulares de curtiembres y saladeros crecía paulatinamente, poco a poco, se tornaban en el poder real de la Colonia, su propia conciencia de clase los hacía desear la toma de decisiones para sí y no para los peninsulares que actuaban como parásitos de la riqueza producida. Con Pueyrredón lejos, sólo le restaba encontrar una referencia capaz de generar los consensos que Rodríguez no lograba.&lt;br /&gt;En estos sectores, cabe preguntar dónde participaban Moreno y Saavedra, pues, la respuesta simple es que en ninguno. Las posturas de Saavedra son de notoria y clara ambigüedad en los días previos al 25 de mayo, poco ayuda su “Memoria autógrafa” y la consabida frase sobre la madurez o no de las brevas. Sin embargo, Saavedra se había tornado en árbitro de la política virreinal por comandar el cuerpo más numeroso de cuántos se habían formado tras las invasiones británicas, como Comandante de los Patricios y tras su decisiva actuación para desbaratar el complot de Álzaga, resultaba una figura simplemente ineludible para el éxito de cualquier tentativa golpista.&lt;br /&gt;Sólo circunstancialmente se puede vincular a Saavedra con una u otra de las facciones golpistas, si bien pertenecía a la misma clase que Pueyrredón y Rodríguez, su carácter lo había puesto siempre bastante lejos de las conspiraciones que ya desde el gobierno de Sobremonte se abatían sobre la autoridad virreinal. Se han supuesto ciertas simpatías por el carlotismo, pero, a ciencia cierta, son escasas las evidencias concretas. Por su parte, sus modos atemperados lo hacían una figura con prestigio incluso ante quienes exhibían una oposición radical al golpe, es decir, los funcionarios peninsulares y los comerciantes monopolistas, ello, sumado a su predicamento sobre las clases más bajas y su ineludible condición como titular del decisivo cuerpo de Patricios, lograban que Saavedra fuese el hombre justo para encabezar el golpe, el único inconveniente era su escasa predisposición y su particular visión de cuándo una breva está madura o no. ¿Saavedra promovió el golpe del 25 de mayo contra Cisneros? Más bien fue el hombre a convencer para que el golpe funcionara, ello se logró y la decisiva movilización de las milicias y los orilleros selló la suerte del régimen virreinal.&lt;br /&gt;Por su parte, Moreno… Moreno… ¿Cuál fue su participación previa al 25 de mayo en la conspiración? Se han realizado notables esfuerzos por vincularlo al grupo de Castelli y Belgrano, pero son escasas las probanzas de ello. Se sabe a ciencia cierta de su participación en la conspiración de Álzaga contra Liniers, luego su intervención como funcionario de Cisneros y la redacción de la “Representación de los hacendados” en respaldo de una ordenanza de Cisneros que perjudicaba al monopolista Álzaga, de Moreno se sabe… Se sabe de sus constantes cambios de bando, a los cuales siempre adhería con igual efusividad, pero, lo cierto, es que hasta el 26 de mayo de 1810 no profirió ni una idea “patriota”, ni escribió una línea en el Telégrafo o en el Semanario, órganos de difusión del pensamiento revolucionario muy anteriores a la Gaceta, y, mucho menos, tuvo una participación destacada en el Cabildo Abierto del 22 de mayo. Por lo demás, su convocatoria a la Junta se suele adjudicar a su dominio de los idiomas, a su excelente relación con los agentes británicos y a su cercanía con Larrea. Cómo se convirtió un botarate en el más férreo defensor del jacobinismo es una intriga, pero mayor intriga resulta de saber cómo alguien que tuvo una participación totalmente nula en la semana de Mayo pudo haber tenido partidarios en aquel momento &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4668470369239879839-57931779211968692?l=ojuremoscongloriamorir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/feeds/57931779211968692/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4668470369239879839&amp;postID=57931779211968692&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/57931779211968692'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/57931779211968692'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/2010/01/las-facciones-de-mayo.html' title='Las facciones de Mayo'/><author><name>Jorge Miranda</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00496265765630539662</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_JyalnGxI/AAAAAAAAAAs/Sd76V7Rrl1k/S220/Jogito.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/S11dNr_C1gI/AAAAAAAAAcI/7eGRyb_WfQ4/s72-c/Primera+Junta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4668470369239879839.post-2272832371760461954</id><published>2010-01-06T22:19:00.009-03:00</published><updated>2010-01-06T23:05:57.954-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><title type='text'>Bienvenidos al reino del revés</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;em&gt;¿Quién es Martín Redrado? Para hacerla corta y no andar con vueltas, digamos que fue uno de los tantos “jóvenes brillantes” con los que se rodeó Carlos Saúl Menem durante sus dos mandatos presidenciales, en otros términos, un muchachito muy “chic” de Barrio Norte que desde chiquitito aprendió a servir a las transnacionales, así que si alguien allá por 2004, cuando fue designado como Presidente del Banco Central, avizoraba que los caminos de Redrado y de la causa nacional coincidirían seis años más tarde, seguramente que hubiéramos reintroducido el uso de la hoguera para semejante orate que realizaba una afirmación que sólo podía ser obra de una “posesión satánica”, sin embargo, parafraseando a Rubén Blades, este Bicentenario te da sorpresas, sorpresas te da el Bicentenario…&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5423805618916009570" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 192px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/S0U6eU5BpmI/AAAAAAAAAb4/31chWUbZsqo/s320/0317009B.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;Que este Bicentenario nos agarre con sorpresas que si no terminan siendo hasta gratas, al menos, algo de satisfacción generan, tampoco puede hacernos olvidarnos de quién es Martín Redrado y creernos que ahora, negándose a entregarles nuestras reservas a la banca transnacionalizada, Redrado se ha convertido en una suerte de patriota, porque a pesar que la Asociación de Bancos Privados de Argentina exija a los gritos su renuncia y lo haya declarado enemigo público número uno de la libertad de comercio, el derecho a la propiedad (obviamente privada) y de la seguridad jurídica (que sólo debe, según estos energúmenos, garantizar únicamente las dos cuestiones precitadas), no nos preocupemos que Redrado sigue trabajando para los mismos patrones de siempre y esta inverosímil pero real coincidencia con el interés nacional no es más que esos accidentes que se dan más o menos cada doscientos años en la historia, justito para hacer juego con el Bicentenario.&lt;br /&gt;Ahora. ¿Por qué nos satisface esta sorpresiva actitud de Redrado? ¿Acaso somos furibundos antikirchneristas? Nada más lejano de la realidad, dijimos y decimos que a este gobierno hay que sostenerlo hasta diciembre de 2011 frente a propios y extraños, pero también hemos señalado hasta el hartazgo que la política del oficialismo es buscar una negociación con el bloque hegemónico, negociación que garantice la supervivencia del kirchnerismo tras 2011 como pata progresista de un bipartidismo reformulado. En tal delirio, porque no es una estrategia sino un delirio sin bases en la realidad, intenta presionar al bloque hegemónico con medidas que lo restringen relativamente, mientras que por otro lado le entrega concesiones enormes como los pagos antes de tiempo al Club de París, el veto a la Ley de Glaciares en favor de las mineras y petroleras, o, ahora, el engendro este del Fondo del Bicentenario que le garantiza a la banca privada un negocio fenomenal con el que cierra el círculo iniciado con la estafa del “corralito” allá por 2001.&lt;br /&gt;Meternos en “por qué” un truhán de la calaña de Redrado se opone a una medida radicalmente nociva al interés nacional, es un tanto difícil, como mucho podemos dar una explicación seudo-psicológica recordando que Redrado después de todo es un ortodoxo y ahora que compró un par de libritos de Keynes y anda copado con esas cosas, que le saquen el chiche del Fondo Anticíclico lo ha puesto mal y reaccionó con uno de sus caprichitos muy propio de nene bien de Barrio Norte. Sin embargo, como Redrado es bastante más nocivo que un nene caprichoso, bien hacemos en creer que sus motivos son considerablemente más retorcidos que esta explicación seudo-psicológica, pero, en fin, repetimos, así como cuando vimos que la Sociedad Rural pedía la cabeza de la Presidente Fernández, no nos cupieron dudas de que debíamos tragarnos las diferencias por un rato y cerrar filas con el oficialismo frente a la embestida destituyente, ahora, cuando vemos que la Asociación de Bancos Privados es la que pide la cabeza de Redrado, resulta bastante coherente que reaccionemos exactamente en el mismo sentido y cerrar filas con el “destituido” viendo quienes son los que se ponen enfrente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El centro de la cuestión: ¿Qué es el Fondo del Bicentenario?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Primero, lo primero, desde aquí, somos alérgicos a las reservas con esteroides que ha acumulado el Banco Central en estos años, al igual que Perón cuando eliminó la garantía en metálico de la moneda nacional, creemos que el mejor respaldo al valor de la moneda no es otro que el desarrollo de la producción industrial y la solidificación del mercado interno. Acumular reservas en un fondo anticíclico “por si hay crisis” nos parece una zoncera y un desperdicio de recursos que debieron utilizarse antes para diversificar la economía y, precisamente, evitar la crisis. Si esto nos parece un desperdicio, seguir manteniendo un fondo anticíclico cuando la crisis se ha desatado, los precios se han disparado y la recesión se siente desde los sectores medios para abajo, esto, en definitiva, ya resulta una irremediable zoncera cuando no, directamente, una muestra flagrante del delirio que implica tratar de ocultar el sol con la mano.&lt;br /&gt;No nos gusta guardar el dinero bajo el colchón cuando no tenés para un paquete de fideos, es alterar el más elemental orden de la vida. Empero, menos nos gusta que, cuando no hay para un paquete de fideos, le paguemos al vecino rico un asado con molleja y todo, al cual, para colmo de males, no nos invita.&lt;br /&gt;El Fondo del Bicentenario es exactamente eso, pagarle un asadito al vecino rico. En concreto implica transferir el 37 % de las reservas, la friolera de US$ 6.569 millones a la banca privada, sí, precisamente, a los amigos de la Asociación de Bancos Privados. Por si no se entendió, vamos a sacar una “banda de guita” de nuestros bolsillos para que los señores que lo estafaron en el 2001 con el “corralito” y en el 2002 con la “devaluación asimétrica” tengan garantía de los negocios que vienen haciendo con esos esos “manguitos” que le soplaron. ¿Lo entendió? ¿No? Bueno, acá le entrego una explicación más fácil: “Loco, te están cagando”. Bueno, y, además, sepa que además que lo cagan, usted va a poner la guita para que lo caguen.&lt;br /&gt;Después está la incompresible aritmética de que, si tengo US$ 18.000 millones, para qué voy a ir a pedir X millones comprometiéndose a pagar a futuro dos o tres veces la cifra que entreguen. Explicar semejante cosa está fuera de nuestro alcance, sirva como humilde recomendación, aquí en Rosario, pasar por el prestigioso Departamento de Matemáticas del Instituto Politécnico Superior y ver si alguien allí puede dar con un teorema que explique tamaña zoncera.&lt;br /&gt;El problema sería, en una versión gráfica, el siguiente:&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Amado Boudou:&lt;/strong&gt; Martincito, querido, liberame unos manguitos de las reservas para nuestros amigotes de Adeba…&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Martín Redrado:&lt;/strong&gt; Amado… ¿Vos estás en pedo?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;AB:&lt;/strong&gt; No… Lo que pasa es que los pibes se pusieron medio pesados y dicen que si no, nos voltean antes del 2011, tirémosle el hueso para que se calmen…&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;MR:&lt;/strong&gt; Amado… ¿No te acordas del Megacanje, del Blindaje…? Es la misma que le hicieron al Maestro (&lt;strong&gt;n.r.:&lt;/strong&gt; forma en que estos truhanes se refieren a su mentor: Domingo Felipe Cavallo), en seis meses se nos prende fuego todo…&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;AB:&lt;/strong&gt; Tranqui… El “Pingüino” me dijo que tenía todo solucionado…&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;MR:&lt;/strong&gt; ¿Cómo con las retenciones? Te recuerdo que trabajamos para Adeba, siempre fuimos garcas, Amado, siempre…&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;AB:&lt;/strong&gt; Dejate de joder, Martín…&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;MR:&lt;/strong&gt; No me rompas los huevos, no te doy un carajo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más gráfico imposible, pero así son las cosas en el reino del revés, donde un truhán como Martín Redrado termina defendiendo el interés nacional y el gobierno “nacional, popular y profundamente transformador” (sic de Luis D’Elia, quién antes decía lo mismo del interregno de Duhalde) hace frente común como Adeba y avanza con un cavallista de la vieja guardia como Mario Blejer. Cómo diría un conductor televisivo que tuvo su momento de gloria hace un par de años: ¿Vos de qué lado estás…?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4668470369239879839-2272832371760461954?l=ojuremoscongloriamorir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/feeds/2272832371760461954/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4668470369239879839&amp;postID=2272832371760461954&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/2272832371760461954'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/2272832371760461954'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/2010/01/bienvenidos-al-reino-del-reves.html' title='Bienvenidos al reino del revés'/><author><name>Jorge Miranda</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00496265765630539662</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_JyalnGxI/AAAAAAAAAAs/Sd76V7Rrl1k/S220/Jogito.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/S0U6eU5BpmI/AAAAAAAAAb4/31chWUbZsqo/s72-c/0317009B.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4668470369239879839.post-4802812835024173024</id><published>2009-12-27T12:22:00.012-03:00</published><updated>2009-12-28T07:39:48.632-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Doctrina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><title type='text'>Sobre el foquismo</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Un amplio sector de la autodefinida izquierda entiende que la única política revolucionaria posible hoy se encuentra atada a la lucha dentro los estrechos límites de la institucionalidad democrática-burguesa que nuestras castas dirigentes han establecido como sustento de su poder. Sin embargo, no hay revolución sin violencia, por el simple hecho objetivo de que las castas dirigentes no permitirán la subversión del orden social vigente sin movilizar toda la fuerza represiva de que disponen.&lt;br /&gt;Tanto la lucha dentro de la institucionalidad democrático-burguesa como la lucha armada no son más que tácticas que tienden a profundizar las contradicciones existentes en el régimen capitalista, la oportunidad de una u otra de ellas dependerá de la concreta especificidad histórica, pero de ningún modo ni una ni la otra representan la estrategia revolucionaria propiamente dicha.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5419937428855108322" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 318px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/Szd8YB_AsuI/AAAAAAAAAa0/HsBPJAjptwU/s320/che-6.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;La estrategia socialrevolucionaria no es más que empujar las contradicciones hasta un punto de no retorno dónde la casta dirigente a la defensiva sólo puede intentar mantenerse mediante la derogación de toda máscara liberal-democrática. El resultado de este momento depende de la capacidad que las fuerzas socialrevolucionarias tengan para profundizar aún más la ofensiva y establecer un estado insurreccional generalizado, si, desde ellas puede establecerse una organización que alcance la hegemonía necesaria para direccionar las fuerzas desatadas, la situación pasará de la insurrección anárquica a la lucha revolucionaria propiamente dicha.&lt;br /&gt;Sin embargo, hoy la negación de este punto de confrontación necesario para dar el asalto al poder, lo cual, es necesariamente diferente al gobierno. En realidad y sin caer en la famosa tesis stalinista de la revolución por etapas, la estrategia de la lucha revolucionaria prevé momentos diferenciados caracterizados por la predominancia de tácticas diferentes. En tal contexto, la vía armada surge como posible en dos momentos muy disímiles, el uno y más característico, cuando el auge de masas marca un punto de inflexión dónde las fuerzas socialrevolucionarias deben comenzar a dar repuesta en el plano militar a la represión generalizada que se impone desde el Estado; el otro, clara y diametralmente diferente, es cuando el repliegue de masas llega a tal grado que empuja a las fuerzas socialrevolucionarias a la semimarginalidad haciendo que, aisladas de los frentes de masas, su única forma de resistencia y propaganda revolucionaria sea un constante y progresivo accionar violento.&lt;br /&gt;Entre ambos momentos las tácticas serán disímiles pero no excluyentes, pues el programa revolucionario debe prever necesariamente el estallido insurreccional y deben formar con anterioridad una organización capaz de actuar en dicho escenario inevitable. ¿Las organizaciones socialrevolucionarias deben darse a la formación de guerrillas de carácter semiclandestino? Nada más lejano de la realidad, la lógica y la cordura, quién hoy diga desde el campo autodenominado de izquierda que su organización pretende la clandestinidad no hace más que confirmar su carácter tributario a las castas dirigentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;La caricaturización del “foquismo”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5419940437371483522" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 214px; CURSOR: hand; HEIGHT: 253px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/Szd_HJlNdYI/AAAAAAAAAbU/W_6dzA1AsIA/s320/20071019-marcha_zapatista_subcomandante_marcos.jpg" border="0" /&gt;Los reformistas han realizado un ingente trabajo por demonizar la lucha armada y, con ello, desprestigiar toda concepción violenta de las tareas socialrevolucionarias, es decir, impugnar la necesidad insurreccional pretendiendo que debemos darnos política sólo en el estrecho marco de la institucionalidad democrática. En este sentido, han usado hasta el hartazgo la máxima guevarista de que no puede intentarse la vía armada mientras exista incluso una triste parodia de democracia, estos tributarios de la casta dirigente ocultan que su prédica solamente apunta a eternizar la triste parodia de democracia en lugar de empujarla a la crisis que permita el salto cualitativo de la lucha socialrevolucionaria.&lt;br /&gt;Este argumento maniqueo suele centrarse en dar el rango de teoría a la prédica foquista que desarrollara Ernesto “Che” Guevara, quién no fue ni quiso ser un teórico. Lo que ampulosamente han dado en llamar “Teoría del Foco” no es más que el trabajo publicitario y no teórico de una de las tantas tácticas revolucionarias posibles, y como tal, atada en su utilidad a las condiciones histórico-sociales específicas, precisamente, dicha advertencia de Guevara utilizada hasta el hartazgo por el reformismo de izquierda marca que él mismo la impugna como teoría general de las tareas socialrevolucionarias.&lt;br /&gt;En primer lugar, la idea foquista no refiere únicamente a la Revolución Cubana, sino que toma dicha experiencia en relación con las de China, Argelia y del sudeste asiático, con lo cual se adscribe a las experiencias de guerra popular prolongada. En la especificidad de la experiencia foquista, la guerrilla, o en su caso el ejército irregular, no opera como vanguardia del movimiento revolucionario sino que representa todo lo contrario, es, precisamente, su retaguardia.&lt;br /&gt;Las acciones de Guevara en África y Bolivia son clara muestra que en la llamada “Teoría del Foco” el “foco revolucionario”, la guerrilla, no ocupaba el lugar protagónico que el reformismo de izquierda le pretende conferir. Lejos de eso, el foco es parte de una acción ofensiva mucho más compleja de las fuerzas revolucionarias, acción que se despliega en todos los ámbitos del régimen capitalista semicolonial. En términos generales se trata de una campaña progresiva en todos los frentes yendo desde la lucha sindical a la disputa dentro de la institucionalidad burguesa, pasando por los frentes juvenil y territorial, procurando acorralar sobre sí misma a la casta dirigente de modo tal que sólo pueda intentar sobreponerse mediante el desenmascaramiento de todo principio liberal-democrático.&lt;br /&gt;En tal escenario, la guerrilla es la retaguardia de la política revolucionaria en dos aspectos centrales. Por un lado, desde lo defensivo, actuando en espacios territoriales de difícil acceso lleva a la casta dirigente a dividir su accionar represivo en dos escenarios: el rural donde se enfrenta a la guerrilla y el urbano donde el descontento, por la extrema radicalización explotación capitalista, va generando un clima insurreccional. Por otro lado, desde lo ofensivo, genera las bases de un juego de doble poder, la guerrilla en las zonas rurales y el Estado semicolonial en los centros urbanos, que corroe directamente la base de sustentación de la casta dirigente. Un excelente ejemplo de esta tesis se da en el texto “Poder burgués, poder revolucionario” escrito por Mario Roberto Santucho en 1974 como tesis de acción política del Partido Revolucionario de los Trabajadores, más allá de la crítica a caracterizaciones erróneas llevadas a cabo por uno de los talentos intuitivos más grandes que dio la lucha antiimperialista entre 1955 y 1976, cabalmente se puede entender en este texto la complejidad real de las ideas “foquistas” y su profundo arraigo en las tesis y la teoría revolucionarias, lo cual, desde ya, está muy lejos de la variante maniquea y caricaturesca que han pretendido presentar desde el reformismo tributario de izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;El fracaso del “foquismo”&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5419939873387263474" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 180px; CURSOR: hand; HEIGHT: 177px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/Szd-mUk5NfI/AAAAAAAAAbM/lfcb85SG1lo/s320/Uturuncos.jpg" border="0" /&gt;Si siguiésemos el vago razonamiento del reformismo, el “foquismo” constituye un arcaísmo romántico que incluso puede merecer una estatua de bronce en la ciudad natal de su máximo publicista, lejos queda de ser una nítida experiencia político-revolucionaria de la que se pueden extraer lecciones válidas en la actualidad.&lt;br /&gt;Como dijimos, este reformismo es propuesto por la izquierda tributaria de la casta dirigente y, como tal, es funcional a la estabilidad de la explotación capitalista, en inmediata consecuencia, de todo lo que diga esta lacra debemos tener una valoración tan importante como la que damos a cada sonido que emite la boca de Benedicto XVI, para ser más claro, debemos tenerla como propaganda contrarrevolucionaria.&lt;br /&gt;El primer elemento que debemos entender en cuenta para entender el valor actual del “foquismo” es que su aporte teórico no resulta inmutable a las especificidades histórico-sociales del presente, caso contrario, deberíamos eliminar el estudio histórico como tarea de formación de los militantes socialrevolucionarios. Un ejemplo claro de esto es lo que desde el reformismo se intenta establecer como “vanguardismo” de las organizaciones político-militares de los ’70 en Argentina.&lt;br /&gt;Resulta más que habitual escuchar la descalificación a la experiencia guerrillera en Argentina sobre la base que el ERP habría decidido su zona de operaciones por el supuesto parecido de Tucumán con la Sierra Maestra cubano. El argumento se cae por su propio peso, si tal nimiedad hubiera guiado a Santucho seguramente hablaríamos de la experiencia guerrillera en Misiones, teatro por lejos mucho más propicio y complejo para la acción represiva ante la presencia de fronteras internacionales cercanas. Si el ERP actuó en Tucumán no fue por un supuesto “parecido con” o por cierto ensueño de carácter místico hacia las figuras de Güemes y San Martín, sino porque Tucumán era la base de desarrollo del PRT, lugar donde se había dado una extensa relación política con los trabajadores de la FOTIA y el campesinado rural.&lt;br /&gt;Si la elección del PRT sobre Tucumán no respondió al supuesto “iluminismo vanguardista”, digamos que los planes de operaciones que presentaron las experiencias en torno al “foquismo” dadas en Argentina estaban aún más lejos de esa acusación. Con anterioridad a Santucho, el gran publicista de la táctica “foquista” fue John William Cooke. Tanto en uno como en otro vemos que la supuesta subordinación de la política revolucionaria a la guerrilla rural no es tal, en primer lugar, el “foquismo” no prevé tal cosa, en segundo lugar, la realidad argentina se reconoce muy diferente a la cubana y requiere de la acción de una guerrilla urbana destinada a atosigar la retaguardia de las fuerzas represivas del Estado, además de un fuerte trabajo político sobre las capas más bajas e incluso la oficialidad superior misma de estas fuerzas. Esto último se observa con claridad en que Santucho nunca descarta la concordancia táctica con sectores antiimperialistas de las Fuerzas Armadas y es aún más notorio en la llamada tendencia revolucionaria peronista, que si bien no era propiamente “foquista” no puede negarse la gran influencia que este pensamiento había tenido en su constitución. Ejemplo concreto de esta adaptabilidad del “foquismo” resulta el Operativo Dorrego auspiciado por Oscar Bidegain y protagonizado por la militancia de la tendencia revolucionaria.&lt;br /&gt;Si el “foquismo” fracasó no fue por la repitencia acrítica la experiencia cubana, sino que respondió en cuanto a la más experiencia más claramente identificada con este pensamiento, la del PRT-ERP, por una errónea caracterización donde, ante la aplastante evidencia del giro reaccionario posterior al golpe orquestado contra el Presidente Héctor J. Cámpora, se supuso que la concientización del activo militante podría sobreponerse a la falta de condiciones subjetivas en la masa. Este error mecanicista, sumado a que la acción de la alianza reaccionaria Perón-Lanusse apuró dramáticamente el lanzamiento de la guerrilla, impidió que el plan de operaciones del ERP se desarrollara y lo empujo a un aislamiento donde dejo de ser “retaguardia” de los sectores revolucionarios para ser una “vanguardia” fácilmente aislable y neutralizable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Caracteres directrices del “foquismo”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5419938904246013154" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 137px; CURSOR: hand; HEIGHT: 248px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/Szd9t6PnTOI/AAAAAAAAAa8/KI6zQTsgEYc/s320/vRobySantucho.jpg" border="0" /&gt;Si la idea “foquista” fue válida en los años ’70, también lo es hoy, sigue siendo una nítida experiencia político-revolucionaria que nos puede aportar lecciones válidas para la actualidad, siempre y cuando no intentemos una extrapolación mecanicista. Para ello debiéramos atender los caracteres directrices de esta experiencia y no al mero anecdotario de la acción guerrillera en sí.&lt;br /&gt;Hemos visto que la experiencia “foquista” es una compleja táctica donde se busca un aumento progresivo de la confrontación directa con las fuerzas represivas, como retaguardia a esta ofensiva generalizada, opera la guerrilla propiamente dicha que sirve para dividir el accionar de las fuerzas represivas que deben destacar su vanguardia a la persecución de ésta en un escenario distante al centro de la campaña revolucionaria real que se desarrolla en los grandes centros urbanos, además de esto, la guerrilla actúa como núcleo base de un Ejército Popular capaz de erigirse como garantía del juego de doble poder cuando las condiciones para la insurrección general se hayan establecido. Tal es la experiencia “foquista” propiamente dicha, su influencia sobre los movimientos revolucionarios de las décadas de 1960 y 1970 implicaron variaciones importantes, tal el caso argentino donde la importancia de la guerrilla urbana y del trabajo de captación hacia los sectores antiimperialistas de las Fuerzas Armadas le otorgan claros elementos distintivos.&lt;br /&gt;Sin embargo, este resumen de la idea “foquista” no es lo suficientemente clara si no atendemos a una frase de Ernesto Guevara tan mal utilizada hoy como el resto. Su idea central de los “mil Viet Nam” no es un alegato romántico sino una clarísima lectura de los límites de extrapolar mecánicamente la experiencia cubana a otros territorios y al plano internacional de la lucha revolucionaria.&lt;br /&gt;Si en la especificidad cubana, el desarrollado de un único núcleo guerrillero fue suficiente por desatar la escalada progresiva de la confrontación directa, en otros escenarios esto sería claramente insuficiente. El caso argentino es claro, al circunscribir la guerrilla a Tucumán nunca se logró debilitar la eficacia represiva, con un esfuerzo relativamente limitado, las Fuerzas Armadas, lograron aislar a la guerrilla sin verse en la obligación de desatender sus capacidades represivas en el punto crítico de la campaña insurgente, es decir, los grandes centros urbanos. Si atendemos a que el “foquismo” plantea una escalada progresiva del enfrentamiento directa, notaremos que debe instruir los elementos suficientes para ello.&lt;br /&gt;Si las necesidades del plano internacional de la revolución, hacían que “un Viet Nam” fuera insuficiente, pues Estados Unidos mantenía su eficacia represiva sobre otras realidades como las de la América Ibérica, la realidad de territorios extensos como la Argentina implicaban que “un Tucumán” también fuese insuficiente. Ya hemos dado cuenta que el lanzamiento de la guerrilla fue apresurado por el accionar de la alianza reaccionaria Lanusse-Perón, ya hemos visto el error de una caracterización mecanicista de la influencia de la concientización militante sobre las masas, pero lo cierto es que sólo siendo Santucho podríamos saber si su intención era limitar el accionar “foquista” al teatro tucumano o todo lo contrario.&lt;br /&gt;Los indicios de que hoy disponemos nos llevan a suponer que efectivamente, como argumentan antiguos miembros del ERP, la experiencia tucumana no buscaba otra cosa que el “entrenamiento operacional” de los cuadros guerrilleros y que la concepción de Santucho era mucho más amplia pasando por la articulación en lo local de la OLA (Organización de Liberación de Argentina) y en lo regional de la JCR (Junta de Coordinación Revolucionaria) junto a MLN-Tupamaros de Uruguay, MIR de Chile y ELN de Bolivia, llevándonos a suponer que era plenamente consciente de que la única vía posible de éxito era la formación de una conducción única del esfuerzo insurgente que articulara múltiples focos tanto locales como regionales.&lt;br /&gt;Este elemento es clave del pensamiento “foquista”, la capacidad de articulación unitaria de todos los esfuerzos revolucionarios, el foco guerrillero actúa como cabeza directriz de una ofensiva que se desarrolla en múltiples frentes, de la cual es retaguardia mientras cumple un rol tanto propagandístico como concreto en el papel de la amenaza material de expresión emergente del ejército popular. Volviendo a la propia experiencia argentina, vemos que el “foquismo” chocó con la imposibilidad de las organizaciones en constituirse como fuerza predominante capaz de direccionar, si no de hegemonizar, la multiplicidad de elementos antiimperialistas, la falta de inserción real en los diversos frentes de masa, tal el caso de Uturuncos o el EGP, contribuyó a aislar la guerrilla en vez de que está sirviese como foco multiplicador de los esfuerzos insurgentes, en el caso del ERP, como ya dijimos, si bien tenía una amplia inserción del PRT en los distintos frentes, este no podía tornarse hegemónica por sí mismo en una situación de repliegue relativo de masas.&lt;br /&gt;En suma, lejos de la locura que pretenden caricaturizar el reformismo tributario de izquierda, el “foquismo” implica una táctica insurreccional compleja que implica una dirección fuertemente centralizada de esfuerzos múltiples en frentes diversos y tiene su retaguardia, reserva estratégica y comando central en un organización político-militar de carácter beligerante capaz de hegemonizar o, al menos, direccionar todas las fuerzas puestas en juego, por lo cual, esta organización no se limita al plano militar sino que debe estar ampliamente inserta en los frentes de masas no directamente beligerantes. Tal táctica es adecuada frente a un proceso de auge de masas como preparatoria de un asalto revolucionario del poder, pero, también surge su potencial en momentos de repliegue de las masas, dónde su carácter altamente beligerante permite desnudar las contradicciones que el régimen capitalista entre los postulados liberal-democráticos y su real naturaleza represiva. Sobre estas bases, el Movimiento 26 de Julio alcanzo el éxito en Cuba, y, es más, aplicó el “foquismo” tanto desde lo defensivo (asalto al Cuartel de La Moncada) como desde lo ofensivo (campaña final del Ejército Rebelde).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Valoración del “foquismo” hoy&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5419940845525458530" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 261px; CURSOR: hand; HEIGHT: 212px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/Szd_e6Es3mI/AAAAAAAAAbc/UwjjdM5RWXo/s320/mch20066.jpg" border="0" /&gt;Quienes desacreditan el “foquismo” como un inútil arcaísmo romántico se topan con la proliferación de organizaciones identificadas con Ernesto “Che” Guevara. Las constantes operaciones para separar al argentino de su compromiso revolucionario y de su convicción beligerante se han visto, una y otra vez, frustradas hasta aquí.&lt;br /&gt;Si alguien supone que la guerrilla y la vía armada propiamente dicha es una opción posible dentro de la estrategia revolucionaria, debemos señalar que ese alguien está totalmente loco o es tributario de las castas dirigentes. La asimetría tecnológica, la pérdida de capacidad operativa de las organizaciones, la crisis ideológica, la caída del sostén material que significaba el bloque soviético y el efecto para el campo popular que trajo el intento de La Tablada, marcan por sí que reintentar mecánicamente el foco sería una rotunda imbecilidad, las propias dificultades del EZLN en México y de las FARC y el ELN en Colombia establecen la tendencia al estancamiento que exhiben experiencias sostenidas en realidades muy diferentes a la nuestra.&lt;br /&gt;No obstante, lejos está el “foquismo” de ser un arcaísmo romántico sino que es, como hemos dicho hasta el hartazgo, una nítida lucha político-revolucionaria de la cual podemos extraer lecciones validas, como son:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1)&lt;/strong&gt; la tensión progresiva de las contradicciones del régimen capitalista&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2)&lt;/strong&gt; la simultaneidad de la lucha revolucionaria en diversos frentes&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3)&lt;/strong&gt; el carácter insurgente que debe tener la política revolucionaria&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4)&lt;/strong&gt; la concepción dinámica que imprime a las situaciones defensivas del campo revolucionario&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5)&lt;/strong&gt; la importancia del carácter beligerante de la resistencia, es decir, desnudar el carácter represivo del régimen capitalista oculto tras su máscara liberal-democrática&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;6)&lt;/strong&gt; la búsqueda de una coordinación superior de los esfuerzos revolucionarias, ya por el hecho que una organización alcance la hegemonía, o, por la construcción de una instancia de coordinación a las organizaciones existentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otros términos, la gran utilidad del “foquismo” hoy consiste en revelarnos de su manera más descarnada los ejes directrices de la teoría revolucionaria en sí misma, manifestando el claro contraste con las políticas de entrega que se proponen desde el reformismo tributario de izquierda y la locura vanguardista de los agitadores a sueldo de izquierda. ¿Es válido el “foquismo” hoy? Sin dudas, sólo debemos saber leer aquellas lecciones que nos enseña desde las concretas especifidades histórico-sociales del presente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4668470369239879839-4802812835024173024?l=ojuremoscongloriamorir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/feeds/4802812835024173024/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4668470369239879839&amp;postID=4802812835024173024&amp;isPopup=true' title='49 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/4802812835024173024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/4802812835024173024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/2009/12/sobre-el-foquismo.html' title='Sobre el foquismo'/><author><name>Jorge Miranda</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00496265765630539662</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_JyalnGxI/AAAAAAAAAAs/Sd76V7Rrl1k/S220/Jogito.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/Szd8YB_AsuI/AAAAAAAAAa0/HsBPJAjptwU/s72-c/che-6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>49</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4668470369239879839.post-4291436169726452097</id><published>2009-12-22T10:19:00.004-03:00</published><updated>2009-12-22T10:31:50.979-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Americanismo Revolucionario'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Doctrina'/><title type='text'>Qué es el pensamiento revolucionario americano?</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5418050306353283778" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 222px; CURSOR: hand; HEIGHT: 230px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/SzDIDC1iQsI/AAAAAAAAAZ0/-6-ORtKTp_4/s320/mapas_vesre.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En primer lugar, es un pensamiento original surgido en las específicas condiciones de nuestra América Ibérica. Las tendencias socialrevolucionarias propias de la cultura occidental parten de presupuestos que son erróneos para nuestro continente, el concepto mismo de “clase” choca contra la realidad que vivimos ya que las condiciones económicas que padecemos han forjado un vasto abanico de sectores explotados que muy difícilmente pueda asimilarse a la idea de clase. Ya, en otro trabajo, un virulento artículo llamado “¿Lucha de clases o lucha de razas? La acción reaccionaria del marxismo americano” hemos propuesto plantearnos el problema que reviste la idea de clase dentro de la realidad concreta americana. Con ánimos más apaciguados y menor pretensión polémica, podemos ver que la concepción clasista funciona como elemento que disfraza la esencia última de carácter racista de la explotación que sufrimos.&lt;br /&gt;Sin embargo, fuera de ese ánimo provocador e incendiario, el concepto de “raza” se nos hace tan poco apropiado como el de “clase”. ¿Suponemos relaciones sociales de carácter inmutable como las vertientes infantilistas del indigenismo? No, decididamente no es posible concebir el desarrollo de las fuerzas productivas americanas y de las relaciones sociales que se derivan de ellas desde una perspectiva carente de dinámica, si bien el concepto fundante que permite la explotación es el de la supremacía racial y moral de la civilización, el sujeto social explotado representa un grado de dinámica que supera al de la determinación puramente genética.&lt;br /&gt;¿Se proletariza el sujeto explotado? Sería una explicación tanto o más infantil que la puramente genética, la explicación puramente económica falla por todos lados, este reduccionismo, en principio, burla la realidad de fuerzas productivas que a mucha distancia están de ser de carácter industrial. Sencillamente, sin industria, el proletariado no existe y nuestra formación viene precisamente determinada por el carácter rentístico de nuestra élite dirigente.&lt;br /&gt;La composición de la masa explotada americana viene determinada por una muy compleja convergencia de factores sociales, económicos, culturales y hasta genéticos, que hacen que la categoría a que podamos echar mano simplemente no exista, aunque para aproximarnos lo más efectistamente posible a una clasificación debamos recurrir a la idea de “casta”, no sin hacer determinadas aclaraciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;La sociedad de castas americana&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;¿Es preciso hablar de castas? No, pero refiere a una estratificación de la sociedad que viene dada por razones socio-culturales más que puramente económicas, y, por otro lado, permite referir el gran estatismo de la estructura social americana sin suprimir todo dinamismo como sería en el concepto puramente genético.&lt;br /&gt;¿Quiénes integran la casta de explotados? Aquí la dinámica. Si entendemos que la razón fundante de la explotación es la alegada supremacía moral y racial de la civilización (Europa Occidental) sobre la barbarie (América) veremos que los dominados son los “americanos” y su identificación varía históricamente.&lt;br /&gt;Si, en principio, los americanos son los pueblos originarios, la dinámica del desarrollo de la fuerzas productivas y de las relaciones sociales de producción, en el tránsito de insertar y adaptar nuestra economía al capitalismo global, requerirán el constante aumento de la masa explotada de americanos, así, mientras la élite dirigente se europeíza, la masa explotada se americanaza.&lt;br /&gt;¿Es un proceso económico? También, pero su fundamento último no es el mero éxito económico sino que se ve atravesado por un razonamiento socio-cultural que establece como elemento estático e inmutable la supremacía moral y racial de aquellos que son civilizados (élite dirigente) sobre quienes no (americanos).&lt;br /&gt;Si los pueblos originarios son americanos, a ellos se incorporaran con progresividad histórica los elementos sociales fruto del natural mestizaje pero también las capas más bajas de la propia sociedad blanca. La absurda frase “es negro de cabeza” revela el carácter fundacional racista de nuestra explotación, todos estos sectores sociales son incluidos por el imaginario colectivo dentro de los cánones de la América morena y dominada.&lt;br /&gt;Los sectores sociales americanizados pueden tener éxito económico, pero, sin embargo, nunca podrán ingresar a la élite dirigente, pues la razón última de su dominación no es la económica sino que radica en motivaciones socioculturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;strong&gt;Estructura y superestructura&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;El concepto de lucha de clases, como tantos otros, para los americanos, no es más que un criterio operativo en el análisis social, valido para observar el desarrollo de la lucha en la estructura económica. Sin embargo, la lucha revolucionaria americana no es predominantemente estructural como sucede en el contexto europeo dónde el planteo de una élite dominante fundada en su supremacía moral y racial es totalmente ilógico por tratarse de formaciones sociales homogéneas, sino que nuestra lucha revolucionaria se da ante todo en la superestructura.&lt;br /&gt;Si la estructura económica capitalista funda la superestructura ideológica que justifica la supremacía material de una clase sobre otra, en nuestro caso, es la superestructura ideológica la que justifica el establecimiento de un modo de producción dado. Así como Jauretche daba vuelta un mapamundi para combatir la concepción europeísta de nuestras relaciones sociales, nosotros debemos “poner patas para arriba” la lógica revolucionaria, aquí, la superestructura cambia la estructura y no al revés.&lt;br /&gt;Si la lucha en la estructura económica es innegable e inevitable, pues al buscar formas progresivas de socialización de las fuerzas productivas sirve para restar espacios y poner en contradicción a la razón de ser de nuestra élite dirigente, sin embargo, la disputa fundamental se da en el plano del aparato ideológico superestructural.&lt;br /&gt;Si Jauretche supo observar la “colonización pedagógica” y ponerla en jaque, la tarea de nuestros tiempos es poner en jaque la “civilización pedagógica”, donde se da como equivalente de cultura al término civilización que sólo refiere a lógica fundante de la formación social europea occidental, es decir, revertir completamente la infame tarea del izquierdismo nacionalizado por demostrar que nuestra cultura también es civilizada, lo cuál no sólo es falso sino que es imposible.&lt;br /&gt;Esta posibilidad de “poner patas para arriba” la lógica europeísta es la simiente del pensamiento revolucionario americano, agotado el aparato ideológico, la superestructura, que fundamente la predominancia de una élite dirigente es que queda el campo libre para plantearse un estructura económica diferente que tiene su realidad en la experiencia comunitaria concreta del subsuelo de la Patria. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4668470369239879839-4291436169726452097?l=ojuremoscongloriamorir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/feeds/4291436169726452097/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4668470369239879839&amp;postID=4291436169726452097&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/4291436169726452097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/4291436169726452097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/2009/12/que-es-el-pensamiento-revolucionario.html' title='Qué es el pensamiento revolucionario americano?'/><author><name>Jorge Miranda</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00496265765630539662</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_JyalnGxI/AAAAAAAAAAs/Sd76V7Rrl1k/S220/Jogito.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/SzDIDC1iQsI/AAAAAAAAAZ0/-6-ORtKTp_4/s72-c/mapas_vesre.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4668470369239879839.post-2800496902146361481</id><published>2009-12-19T10:11:00.008-03:00</published><updated>2009-12-27T12:41:37.934-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Doctrina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><title type='text'>El sueño burgués en el país maldito</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;em&gt;John William Cooke quizás sea el mejor vástago del inmenso movimiento de masas surgido a la historia el 17 de octubre de 1945, sin embargo, como sus contemporáneos, su visión política se vio infectada de la esencia contradictoria de su época, así, su cita quizás más célebre, “el peronismo es el hecho maldito del país burgués”, parte de una irreversible equivocación de conceptos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5416935239152186210" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 226px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/SyzR5lz2M2I/AAAAAAAAAX8/gNn32Mnw5VA/s320/17octubre.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, Argentina no es un país burgués, si bien su superestructura ideológica reproduce los conceptos de la burguesía como clase hegemónica mundial, su estructura económica no tiene a una burguesía nativa como clase predominante. El peronismo es, ha sido y será el sueño burgués de un país maldito, es decir, el sueño de eliminar la dependencia esencial de nuestra estructura económica sin suprimir el régimen social impuesto por el capitalismo. De más decir que esto es un absurdo.&lt;br /&gt;Tanto el modelo social burgués como la economía capitalista presuponen la interdependencia global y la esencia de su clase dominante, la burguesía, es, precisamente, la transnacionalidad. El disparate de desarrollo de una burguesía nacional, cuando el asiento territorial de la burguesía ha sido siempre un dato insignificante, fue la razón de ser del peronismo y la concreción de este soberano disparate fue el libelo “la comunidad organizada” de Juan Domingo Perón.&lt;br /&gt;El peronismo es esencialmente ese “sueño burgués” en un país maldito condenado a una condición periférica por una compleja mezcla de factores geográficos, ambientales, históricos y políticos, un profundo disparate que plantea la conciliación entre dos elementos ausentes en nuestra realidad, la clase obrera y la burguesía, frente a un enemigo común: la oligarquía dominante. Esto es razonamiento infantil de carácter ideologista. Nuestra clase dominante no es otra que la burguesía transnacional, mientras que el fuerte sector comercial portuario y la oligarquía terrateniente no son otra cosa que los gerentes de la expoliación de un vasto conjunto social que difícil y circunstancialmente podría caracterizarse como clase obrera.&lt;br /&gt;Si el concepto de conciliación de clases del peronismo fue posible en un momento histórico dado, lo ha sido por las particulares circunstancias materiales vigentes en 1945, es decir, la existencia marginal de una protoburguesía industrial y una coyuntura económica que exigió que las semicolonias asumieran funciones industriales que los países centrales no podían llevar a cabo inmersos en la crisis de 1929 y en los eventos de la II Guerra Interimperialista. El afán de hacer perdurable una coyuntura de carácter excepcional no sólo significó un grave ideologismo, sino una rotunda ignorancia de los mínimos conceptos que rigen el carácter mundial del orden económico mundial desde que Adam Smith postuló la División Internacional del Trabajo en el siglo XVIII.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#330099;"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Voluntarismo, industrialización y economía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5416937771717750818" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 170px; CURSOR: hand; HEIGHT: 212px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/SyzUNAWh8CI/AAAAAAAAAYc/YQWdzSwcHpI/s320/adamsmith.jpg" border="0" /&gt;Las tesis de carácter desarrollista, en las cuales de manera muy grosera podemos incluir al peronismo, presuponen la viabilidad de un desarrollo burgués-capitalista en las semicolonias, lo cual es una estupidez proverbial. Supongamos que el negocio más redituable fuera la confección de trajes a medida y, en consecuencia, todas las personas del mundo comenzarán a dedicarse a esta tarea y no como empleados del sastre, sino que haciéndose cada uno ellos sastre o modista. Esto sería inviable.&lt;br /&gt;En primer lugar, las reglas de oferta y demanda llevarían a ese inmenso ejército de sastres y modistas a la bancarrota, pero, en segundo lugar, y más importante el fracaso de tal modelo vendría dado por no entender que la economía industrial es de carácter necesariamente estratificado: para que el negocio de confección de trajes a medida sea muy rentable necesitará que una parte de la fuerzas productivas se dediquen a la producción de las materias primas, otra parte a la industrialización de dichas materias primas para que finalmente una parte pueda producir los trajes a medida. La esencia y perdurabilidad del modo de producción capitalista viene dado por la capacidad de reconocer tal verdad de perogrullo y transformarla en ley universal bajo la división internacional del trabajo.&lt;br /&gt;La industrialización nacional no es una cuestión de voluntarismo como sostiene el desarrollismo, ni tampoco de la falta de desarrollo concreto en las semicolonias de una clase burguesa como intentan proponer las diversas corrientes que podemos englobar genéricamente en el nacionalismo de izquierda. La posibilidad de industrialización o no de una nación determinada está vinculada necesariamente a elementos de carácter material, concretos y medibles, que responden al posicionamiento geoestratégico de una determinada nación y su economía.&lt;br /&gt;Los factores que componen lo “geoestratégico” son variados e incluso incorpora elementos donde predomina la voluntad como son los de carácter social, histórico y político, por ejemplo, nuestro destino como nación hubiese sido muy diferente si nuestra clase gobernante hubiera mantenido una política de expansión constante hacia el sur y al estratégico Estrecho de Magallanes como lo ha hecho Chile, sin embargo, los factores predominantes son de carácter material: geográficos, ambientales y demográficos.&lt;br /&gt;El desarrollo de una nación industrial depende primordialmente de la cercanía o lejanía que está tenga con el centro de las rutas comerciales principales, o, en su caso, por la posibilidad concreta de controlar determinados pasos comerciales estratégicos. Sin embargo, el factor que marcó nuestro carácter semicolonial fue principalmente el demográfico.&lt;br /&gt;Si hablamos de un carácter demográfico nos referimos al índice de densidad poblacional y su relación con los factores ambientales y geográficos. Aquí, nuestra condición de territorio asombrosamente rico ha sido la razón primordial de nuestra ruina y de nuestra sumisión. El surgimiento de la industria es consecuencia de la pobreza y no de la riqueza, por un lado, de multiplicar recursos naturales de carácter limitado en relación con la densidad poblacional del país, y, por otro, de la necesidad clave de no mantener una mayoría social ociosa pues las necesidad de mano de obra de la explotación primaria del medio ambiente resulta insuficiente para ocuparla. Dicha es la realidad de la Europa Occidental, pero difícilmente es la nuestra.&lt;br /&gt;Muchas páginas se han dedicado a la voluntad o falta de voluntad de nuestra clase dirigente compuesta por el librecambismo porteño y la oligarquía terrateniente subordinada a él tras la batalla Pavón, pero lo primordial no es la voluntad de una clase sino las condiciones materiales que la determinan. ¿Sí el librecambismo porteño hubiese tenido las ansías expansionista y hasta colonialista de las clases dirigentes chilena o sudafricana, nuestra historia sería otra? Sin dudas, pero el librecambismo porteño no tenía necesidad de tales ansías, no gobernaba sobre la estrecha lonja de tierra que es Chile, ni representaba una minoría blanca claramente diferenciada como los Afrikáans que necesitaban imperiosamente la extensión de su ámbito de influencia para sobrevivir en un clima hostil frente a los nativos y a las grandes potencias colonialistas.&lt;br /&gt;La voluntad de las clases dirigentes es insignificante, la razón de nuestra miseria ha sido el despoblamiento que permite el bienestar general de la población mediante la mera explotación primaria del medio ambiente, así la producción de carácter industrial pasa a un muy segundo plano cuando no es directamente suprimida porque es más económica la importación de manufacturas que el gasto que implica su producción local. En tal contexto, sólo el surgimiento intempestivo de un impacto demográfico enorme que no coincidiera con la velocidad de adaptación de nuestra estructura económica y un cambio radical de los términos de intercambio podría haber cambiado la situación y el carácter de Argentina dentro de la división internacional del trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Inmigración, crisis financiera y peronismo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5416935891259447474" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 179px; CURSOR: hand; HEIGHT: 261px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/SyzSfjGVWLI/AAAAAAAAAYE/JE3UoAJ28CQ/s320/inmigrantes.jpg" border="0" /&gt;El mismo ideologismo absurdo que pretende centrar las razones de nuestra sumisión y miseria en el voluntarismo, ha hecho que el surgimiento del peronismo se explique desde la metafísica relación líder-masa, si bien, no somos de quienes reducen totalmente la importancia del carisma concreto de un personaje histórico, reducir toda explicación a ello resulta un infantilismo. Si Perón no hubiese existido seguramente otro movimiento de características globalmente similares habría surgido, simplemente se daban las condiciones concretas para esto y los vastos sectores del irigoyenismo, del sindicalismo, del nacionalismo y del socialismo que se aglutinaron tras la figura de Perón seguramente que habrían terminado confluyendo, quizás de manera contundente, pues lo que los obligaba a hacerlo eran las condiciones materiales y no el carisma del caudillo como demostraron los hechos posteriores al repliegue económico experimentado a partir de la década de 1950.&lt;br /&gt;Perón es consecuencia, en primera instancia, y no causa, su mérito no es otro que la capacidad cooptar para su proyecto a fuerzas sociales importantes desde una base de poder propio muy débil. Luego tendrá el mérito de saber mantener en tensa negociación a sectores sociales cuyos interesantes materiales se habían tornado irreconciliables, pero nada de esto puede convertirlo en la causa que pretende ver el ideologismo imbécil de nuestros historiadores. Será un hábil político con excelente sentido de la oportunidad, un líder carismático dotado de una encomiable capacidad de negociar lo innegociable, pero no más que eso, es decir, una consecuencia de las condiciones materiales que le permitieron tener éxito.&lt;br /&gt;Las causas del peronismo, pasando a Perón a su justo segundo lugar, son fundamentalmente dos: el impacto demográfico de la inmigración europea y el cambio de los términos de intercambio por la crisis financiera de 1929.&lt;br /&gt;El impacto de la inmigración, por un lado, genera un aumento desmesurado de la masa poblacional a la cual la estructura económica del país, basada en la explotación primaria del medio ambiente, no alcanza a dar respuesta. La creciente tecnificación en el trabajo concreto y en los medios de transporte con la implementación del ferrocarril, genera que la demanda de mano de obra no crece al mismo ritmo que la población, y, por otro lado, genera un crecimiento del mercado interno que no puede ser satisfecho por los restos rudimentarios de la vieja industria colonial ni por las manufacturas importadas sin afectar la balanza de pagos y el bienestar general de la economía. Allí hace su surgimiento una “industria” de servicios y un aumento de la burocracia estatal para dar repuesta, contención y ocupación a este sobrante poblacional, pero también se multiplica la pequeña industria artesanal de vestimenta, calzado y otros enseres básicos que demanda esta masa inmigratoria y no pueden ser plenamente satisfecho por el mecanismo de importación.&lt;br /&gt;Semejante cambio es fundamental para el surgimiento del peronismo, la vieja clase artesanal de tiempos coloniales tendrá similitudes y diferencias con esta protoburguesía industrial que nace del fenómeno inmigratorio. La principal diferencia es el asiento de esta protoburguesía en las grandes concentraciones urbanas emergentes de la derrota del federalismo y la enorme similitud es su pertenencia a los sectores populares de nuestra estructura social, como los añejos artesanos del Virreinato, esta protoburguesía se desarrolla de modo inescindible junto a la masa trabajadora, la cual no llega a constituirse como clase obrera pero su modo de subsistencia proviene fundamentalmente de una relación laboral dependiente. Esta interacción será descripta por Jorge Enea Spilimbergo en el concepto de “alianza plebeya” y con, mayor asiduidad y menor precisión, se hablará de un sujeto político popular que integra a esta protoburguesía, la masa trabajadora, proletaria o no, y diversos sectores desclasados de la realidad nacional.&lt;br /&gt;Esta emergencia social, posiblemente hubiese terminado por languidecer de no coincidir históricamente con un profundo cambio de los términos de intercambio. La crisis capitalista que asomaba a principios del siglo XX, tiene su correlato local con el agotamiento del modelo impuesto por la restauración oligárquica que el roquismo había capitaneado tras la crisis de 1890. El protagonismo retomado por la oligarquía terrateniente por sobre la clase librecambista porteña tendrá que ceder ante la realidad de principios de siglo, donde el irigoyenismo, por un lado, y las múltiples tendencias socialistas que priman en la masa inmigratoria, por otro, proponen una suerte de estado insurreccional constante. La Ley Sáenz Peña es fruto de esta necesidad de romper cualquier eventual comunión entre ambas tendencias insurreccionales, la entrega del gobierno, no sin condicionamientos, al irigoyenismo lo obliga a confrontar directamente contra un sujeto histórico de responde a idénticas aunque diferenciadas raíces populares: la emergencia del socialismo inmigrante. Las brutales represiones de la Semana Trágica y de la Patagonia, más el advenimiento del alvearismo, serán los puntales de este triste momento de disgregación del campo popular, división que sólo la realidad reaccionaria del golpe de 1930 podrá ir subsanando lenta pero inexorablemente.&lt;br /&gt;Si el agotamiento del modelo establecido en 1890 obligó a las clases dirigentes a transigir con un sector del campo popular, la crisis financiera de 1929 lo obligará a revisar su estrategia. Una crisis del capitalismo tiene dos efectos posibles: o genera un frente nacional complejo pero en clara contradicción al imperialismo, o, en cambio, agota los medios transaccionales que las clases dirigentes dispusieron para contener un estado insurreccional dado y se promueve la constitución de un amplio frente reaccionario. La crisis de 1929 generó lo segundo.&lt;br /&gt;La claudicación alvearista, las erráticas políticas del progresismo partidocrático (socialistas juanbejustistas y demoprogresistas), el empuje a la semiclandestinidad de las vertientes más consecuentes del socialismo revolucionario y la endeble organicidad del irigoyenismo tras la muerte del caudillo permitirán que la etente oligárquico-librecambista genere el golpe reaccionario de 1930 sin mayores dificultades y sostenga el poder con mano de hierro mediante el infame fraude patriótico. Sin embargo, cualquier operación sobre la superestructura política depende en su éxito final de que la estructura económica lo favorezca.&lt;br /&gt;Si la crisis de 1929 hubiese sucedido en cualquier otro momento histórico, el golpe de 1930 hubiera sido suficiente para frustrar toda pretensión del campo popular, sin embargo, la crisis se vio envuelta en el marco de confrontación interimperialista y cuando su impacto parecía superarse en la segunda mitad de la década de 1930, el advenimiento de la II Guerra Mundial llevó a la perdurabilidad de sus efectos.&lt;br /&gt;La emergencia de la substitución de importaciones dejó de ser emergencia para tornarse constante, la protoburguesía industrial proliferaba y vastos sectores de la clase librecambista porteña volcaban los enormes excedentes financieros obtenidos en años de intermediación parasitaria del saqueo de nuestros riquezas en este nuevo y auspicioso negocio de la industria, al tiempo que los capitales transnacionales retrocedían ante los problemas estructurales que enfrentaban en sus sedes centrales. La nueva realidad lleva a la disgreción dentro de la propia clase dirigente que comienza a enfrentarse entre sí de modo irreversible, sólo el carisma personal de Agustín Pedro Justo podía mantener la imposible alianza del nacionalismo de derecha, la oligarquía terrateniente y la clase librecambista porteña. Al poco tiempo de su muerte, los sectores de la clase librecambista que se habían reconvertido al industrialismo y el fuerte sector nacionalista de derecha que apoyado fundamentalmente en el Ejército veía la posibilidad de emprender un proceso industrializador que colocará a la Argentina como potencia con peso propio, no tardarán en plantear la Revolución del 4 de junio de 1943, cambiando fundamentalmente las alianzas hasta entonces vigentes y sentando las bases necesarias para el surgimiento del peronismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;La ilusión del sueño burgués&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5416936682249924930" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 153px; CURSOR: hand; HEIGHT: 241px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/SyzTNlxKMUI/AAAAAAAAAYM/RZRKQS-DYUE/s320/A%2520justo-photo.jpg" border="0" /&gt;Sin Justo los sectores industrialistas que plantan la revolución de 1943 no podían esperar el favor de la oligarquía terrateniente y de la clase librecambista, si bien, por su pertenencia de clase, intentarán permanentemente una negociación con estos sectores, la realidad material empujaba a la profundización radical del enfrentamiento que se dio el 17 de octubre de 1945. En sí, el 4 de junio de 1943 se abre un escenario donde la lucha de clases aparece indefinida y los sectores populares encuentran grietas y contradicciones que le permiten acceder a puestos institucionales que le permiten corroer el sistema por dentro.&lt;br /&gt;Expresiones del irigoyenismo, del socialismo revolucionario, del sindicalismo y de un naciente nacionalismo de izquierda encontraran aliados dentro el nuevo gobierno, entre los cuales descollará la figura del por entonces ignoto Coronel Juan Domingo Perón. Su visión política, su proverbial carisma, su innato oportunismo, su amoral capacidad negociadora y sus enfermizas ansías de poder lo llevarán a articular con estos sectores su propio camino a la cima del régimen militar emergente. Las falencias del caudillo, cierta dejadez y gusto por los placeres oligárquicos que se combinaban con una escasa predisposición a las confrontaciones directas que encajaba con su permanente rol de oscuro oficial de estado mayor y no de un comandante de hombres en armas, serían suplidas por la infatigable tarea del Teniente Coronel Domingo Alfredo Mercante.&lt;br /&gt;La revolución de 1943 es una revolución burguesa, donde la tradición prusiana del Ejército ve realizada su posibilidad de hacer de Pedro Pablo Ramírez un Bismarck criollo. Hijo de tal tradición y en el contexto histórico concreto donde la rancia tradición prusiana encontraba nuevos bríos en la experiencia nazifascista que desde las realidades semicoloniales eran percibida como una forma de socialcapitalismo que permitía, por un lado, enfrentar la avaricia del imperialismo liberal de sesgo anglosajón y, por otro, la amenaza del stalinismo en tránsito a tornarse imperialista, Perón no querrá para sí más que ese lugar de Bismarck criollo que también pretendieron Ramírez y Edelmiro Farrell, tal será su fatal error y la gran cortapisa para el proceso iniciado el 17 de octubre de 1945.&lt;br /&gt;Sí la revolución de 1943 era una revolución de carácter burgués, el 17 de octubre era la aparición de un frente antiimperialista cuyos actores principales era la baja burguesía y una clase trabajadora cuya ocupación predominante era ahora industrial, fenómeno también favorecido por la creciente tecnificación e industrialización del empleo rural. Su razón de ser es que resuelto el escenario interimperialista con la derrota del nazifascismo y el triunfo del liberalismo anglosajón, la emergencia que había dado a luz a la substitución de importaciones desaparecía y, con ello, desaparecían la protoburguesía y la masa trabajadora industrial nativas. Si los sectores librecambistas que se habían reconvertido a la industria durante el proceso fácilmente podían revertirse a su rol previo, aunque fortalecidos por el aumento de sus ganancias y dotados de mayor poder real frente a la oligarquía terrateniente de la cual en cierto sentido se habían independizado, no necesitando más que la mera negociación del nuevo escenario de las condiciones materiales que representaba la Revolución de 43, ni la protoburguesía ni la masa trabajadora industrial podían tener esa ilusión, su única posibilidad radicaba en el desarrollo progresivo de las fuerzas productivas y en la socialización creciente de la economía. La realidad del movimiento de masas era esa, pero su dimensión ideológica estaba muy atrasada y como bien sabía Marx, ninguna revolución puede ser exitosa si previamente no se genera el marco ideológico que la contendrá.&lt;br /&gt;Las condiciones geoestratégicas de Argentina le impedían ser una potencia de carácter industrial, el mero voluntarismo no podía revertir una historia de 150 años de inacción de la clase dirigente en ese sentido y mucho menos transformar las condiciones naturales geográficas y ambientales, ni tan siquiera podía actuar sobre la irreversible característica social del índice demográfico. El intento de potenciar a la protoburguesía no daría más que en un camino sin retorno dónde su desarrollo más allá de la industria liviana resultaba económicamente inviable. El único camino posible es que el Estado asumiera el rol industrializador no como complemento y sustituto temporal de la falta de una clase burguesa, sino como actor fundamental que realiza las tareas democrático-burguesas pendientes y avanza en la socialización de los medios de producción. Si la insurrección del 17 de octubre era en lo material de carácter socialrevolucionario, en la dimensión ideológica quedó atrapada en un carácter burgués inexistente.&lt;br /&gt;El 17 de octubre no encontró un Lenin sino que tuvo que conformarse con un Perón cuya convicción no iba más allá del socialcapitalismo de inspiración fascista. El libelo “La comunidad organizada” sentará la base doctrinaria del “sueño burgués en el país maldito”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;El lento despertar del sueño&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5416937163591256418" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 158px; CURSOR: hand; HEIGHT: 232px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/SyzTpm54CWI/AAAAAAAAAYU/eJPOWN5G4lw/s320/JuanDomingoPeron.png" border="0" /&gt;Para ser justos con Perón digamos que nadie tenía mucho más claro las reales implicancias del 17 de octubre, su carácter aluvional y la inexistencia concreta de una organización política capaz de hegemonizar hacia la profundización revolucionaria que se esbozaba, de aquí que el menoscabo hacia su figura que podamos realizar con el “diario de mañana” en nuestras manos no logra disimular su importancia histórica como líder de un proceso primordial de avance en la lucha revolucionaria americana, la incómoda realidad es que nadie más podía capitanear ese movimiento de masas, las críticas que con el “diario de mañana” realizamos, por duras que sean, no son de modo alguno un motivo para minimizar su enorme importancia y la reivindicación que de él debemos hacer como prócer de la lucha emancipatoria. Sin embargo, la crítica brutal y descarnada es necesaria para que los socialrevolucionarios de América no caigamos en las mismas contradicciones y debilidades del pasado. Podemos lamentarnos que el 17 de octubre no encontrara un líder de talla y coherencia de Lenin, pero ello no hace menos cierto que simplemente ese “Lenin” no estaba presente, lo mejor que teníamos era Perón y en él recayó la responsabilidad de conducir ese proceso histórico.&lt;br /&gt;Si Perón, hombre condicionado histórica y socialmente como incapaz de avanzar más allá del sueño burgués, no deseo jamás impulsar el movimiento que irrumpió el 17 de octubre de 1945 más allá de una conciliación de clases de sesgo reformista es total y absolutamente lógico, su ambición y su proyecto político no iba más allá del capitalismo autoconcentrado con un Estado que actuaba como complementario de la burguesía y, en su caso, la substituía transitoriamente ante su inexistencia coyuntural. Lo grave es que en los sectores que demostraron convicción socialrevolucionaria dentro de ese movimiento y en sus posteriores prolongaciones tras la defección de 1955 se buscaba justificar lo injustificable.&lt;br /&gt;Perón es coherente, pretende el desarrollo de la burguesía y un escenario de conciliación de clases que viene directamente ligado a la experiencia fascista desde una perspectiva semicolonial. No diferirá en ello demasiado de liderazgos como los de Nasser en Egipto, Nehru en India o hasta el mismo De Gaulle en Francia, el problema es que muchos vieron en esto no lo que era sino lo que querían ver, es decir, que el accionar de Perón implicaba la revolución social y no un momento de avance hacia ella.&lt;br /&gt;Lucidos pensadores y políticos como John William Cooke, Juan José Hernández Arregui, Rodolfo Puigróss o Jorge Abelardo Ramos cayeron en este disparate del “sueño burgués del país maldito”, el intento de forjar una burguesía inviable, subordinando el potencial socialrevolucionario del movimiento a una lógica reformista y, en sus esténtores, francamente reaccionaria.&lt;br /&gt;La primera confrontación con la realidad del peronismo se da en el denominado repliegue económico de la década de 1950, la reconstitución del imperialismo anglo-sajón tras la guerra y la emergencia del stalinismo imperialista dejarán sin espacio alguno al proceso económico de industrialización que se había dado en Argentina, la fría realidad indicaba que sin el cambio revolucionario de las estructuras sociales, nuestro país debería volver al rango que le asignaba su posición geoestratégica con una economía basada en la explotación primaria del medio ambiente y en las capacidades industriales que desde los centros de poder le transfirieran según la coyuntura específica del mercado mundial. Las limitaciones de Perón aquí se hacen evidentes, intentando una negociación imposible con los factores de poder, removiendo a los sectores más proclives a la socialización creciente y buscando apoyo en sectores sin base significativa como la irrisoria Confederación General Económica. Sin embargo, mientras intenta una negociación a la que los factores de poder no están de modo alguno dispuestos, ve como su base real no es otra que dos sectores que exigen una profundización radical.&lt;br /&gt;Si la CGE era una estructura sumamente débil y poco representativa, Perón perderá rápidamente el favor de los sectores más vinculados al orden tradicional, tanto el nacionalismo de derecha como el clero resultarán refractarios al carácter popular que el peronismo ha ido asumiendo. Los únicos apoyos sólidos que le quedan son el sector industrialista del Ejército y la inmensa masa trabajadora, pero, ambos actores, aún sin ser del todo conciliables, exigen una profundización del modelo que desbarataría los presupuestos de “comunidad organizada”.&lt;br /&gt;La situación económica mundial que empujaba a la Argentina hacia su rol tradicional en la división internacional del trabajo contribuía a frustrar los sueños del numeroso sector industrialista del Ejército y, de hecho, comprometía la razón misma de su existencia. Si en el escenario de la crisis de 1929 la única posibilidad de las Fuerzas Armadas era avanzar hacia la producción local para sostener su capacidad operativa y, con ello, desarrollar segmentos estratégicos como la siderurgia y la industria mecánica, los amplios excedentes de material de las potencias beligerantes y la carrera tecnológica desatada en el marco de la Guerra Fría hacían que la viabilidad del sueño industrial del Ejército de una semicolonia como Argentina se tornará inviable sin comprometer seriamente el régimen social capitalista.&lt;br /&gt;Por su parte, el bienestar alcanzado por la masa trabajadora y las conquistas sociales que habían logrado con el peronismo dependían también de la existencia de un mercado interno fuerte marcado por el empleo y la producción industriales, lo cual se tornaba imposible sin asumir el carácter subsidiario y remanente que la burguesía debía tener para nuestra economía y régimen social.&lt;br /&gt;El camino prescripto por Perón fue radicalmente distinto, realentizó el proceso en lugar de acelerarlo e intento negociar con los factores de poder apoyado en la parodia de burguesía que significaba la CGE. El fracaso era inminente y las contradicciones que se habían abierto aumentaron incesante la confrontación, hasta las condiciones climáticas conspiraron fatalmente generando cosechas paupérrimas en el único recurso de disponibilidad inmediata que teníamos en abundancia: la inmensa producción rural.&lt;br /&gt;La “comunidad organizada” era imposible, la conciliación de clases era inviable y las opciones eran profundizar o desbaratar el camino iniciado el 17 de octubre, ni uno ni lo otro fue elegido por Perón como años después diría ante el onganiato, su decisión fue “desensillar hasta que aclare”, pero la “caballería” enemiga no hizo lo mismo y en esa nocturnidad tomó por asalto su campamento.&lt;br /&gt;Argentina se despertaba del “sueño burgués”, pero aún no se desperezó de él…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4668470369239879839-2800496902146361481?l=ojuremoscongloriamorir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/feeds/2800496902146361481/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4668470369239879839&amp;postID=2800496902146361481&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/2800496902146361481'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/2800496902146361481'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/2009/12/el-sueno-burgues-en-el-pais-maldito.html' title='El sueño burgués en el país maldito'/><author><name>Jorge Miranda</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00496265765630539662</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_JyalnGxI/AAAAAAAAAAs/Sd76V7Rrl1k/S220/Jogito.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/SyzR5lz2M2I/AAAAAAAAAX8/gNn32Mnw5VA/s72-c/17octubre.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4668470369239879839.post-4837489942761344670</id><published>2009-12-09T04:07:00.003-03:00</published><updated>2009-12-09T04:14:12.462-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Quiénes somos?'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayos'/><title type='text'>Quiénes somos? ¿Qué generación de los 90?</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5413131167150871490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 282px; CURSOR: hand; HEIGHT: 186px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/Sx9OHdSfk8I/AAAAAAAAAX0/uIRnhUCWQuc/s320/52_combate.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nuestro conejillo de indias, nuestro espécimen en estudio, Jorge Santiago Miranda, reflexiona unos segundos. “Quizás el hecho que evidencia la irreversibilidad de esa transfiguración del joven en el adulto sea el sentimiento de nostalgia”. Ante la inquisición sobre si él ya ha comenzado a sentir nostalgia, duda antes de responder. “No, apenas un dejo de añoranza… Añoranza de cierta potencialidad física, psíquica… Anímica, potencia que hoy, tan sólo, se ha va extinguiendo en mera imposibilidad… Recuerde, mi joven está en el esténtores de su muerte”&lt;br /&gt;El problema es que la aparición de la nostalgia, incluso esa sucedánea añoranza, tiene a distorsionar la realidad, confundiendo la experiencia individual con la colectiva, generalizando vivencias solamente propias. Debemos filtrar del análisis las distorsiones en que incurrirá seguramente nuestro sujeto. Primero debemos atender que no hay una generación de los 90, como no hay una generación de nada, hay distintas generaciones en un mismo momento histórico, cada una determinada por distintas condicionantes de carácter social y económico. Como existe la generación de Miranda, esta convive de modo irreversible con la generación de técnicos filomenemistas que pululan como funcionarios de las grandes multinacionales que los 90 nos han dejado. Si respecto a un específico momento histórico hablamos de una generación es porque ésta ha tenido una trascendencia significativa que de alguna manera tiñe a su época con una impronta característica y propia, lo cual, tampoco, implica que el sujeto histórico que logra esto alcance a constituirse en una generalidad, sino que tan sólo ha tenido un rol significativo en una coyuntura específica.&lt;br /&gt;Si en los 90 hubo una generación significativa fue la que protagonizó los hechos de diciembre de 2001, el inconexo aluvión que derrotó el Estado de Sitio en el combate de la Plaza de Mayo. “Dentro de la militancia, no teníamos el entrenamiento militar de la compañeros de los ‘70”, confiesa nuestro sujeto de análisis y prosigue: “Sin embargo, para el tipo de enfrentamiento que se dio el 19 y 20 de diciembre llevábamos diez o doce años de capacitación constante. Nuestros campos de entrenamiento no estuvieron ni en Cuba, ni en Nicaragua o en la ya extinta Unión Soviética, nos habíamos capacitado hasta la absoluta perfección en estadios de fútbol, recitales y marchas, conocíamos hasta el último detalle cada reacción posible del enemigo, es decir, la Policía, la inmediatez represiva del Estado, no sólo eso, sino que sabíamos que era una batalla total y absolutamente ganable. Aquel combate se libró en nuestro campo y no en el de ellos”&lt;br /&gt;Pero quienes eran esos jóvenes que con un improvisado arsenal de piedras, botellas y cualquier objeto lanzable liberaron una fuerza que ni toda la furia represiva desatada puedo contener. “Éramos desclasados, ni tan siquiera proletarizados, éramos un cúmulo informe de desclasados…”&lt;br /&gt;El origen social de quienes libraron el combate de la Plaza de Mayo estaba en no otro lugar que esa deformidad histórica de la clase media. ¿Pequeñoburgueses? Sí, si se quiere forzar una categorización marxista que en sí dice ya bastante poco al referirse a sectores sociales de carácter residual y en tránsito irreversible a la proletarización. Pero en realidad hablamos de las circunstancias materiales y históricas de la Argentina de la última mitad del siglo XX. La clase media argentina es una deformidad que en gran medida se constituyó por obra y gracias del proceso inmigratorio, primero, y del fenómeno peronista, después, como tal difícilmente puede responder a categorías ideadas para la realidad europea de la segunda mitad del siglo XIX.&lt;br /&gt;La clase media como tal no responde a un criterio político sino que a una mera pseudoclasificación economicista, una deformidad cuyo nivel de ingresos lo pone por encima del mínimo de subsistencia y por debajo de la opulencia del bloque dominante. En su composición encontraremos desde obreros a pequeños comerciantes y hasta profesionales liberales que poco y nada tendrían que ver entre sí, excepto que su bonanza económica se fundamentaba en los intentos de capitalismo autococentrado que llevó adelante el peronismo. Sin embargo, el golpe del 76, la hiperinflación de los 80 y el advenimiento del neoliberalismo en los 90, pauperizó a aquella clase media forjada en el sueño industrialista de la Argentina potencia. Los hijos de esa clase media ni tan siquiera podían “proletarizarse” pues la destrucción del sistema productivo los dejó sin lugar donde realizar ese tránsito. Los hijos de esa clase media tan sólo se desclasaron, alternando empleos eventuales y la desocupación estructural que lejos los ponían de toda especialización inherente al carácter proletario. “Fijate que si debo creerle a los cumpas que estuvieron la Plaza, la ‘fuerza de choque’ ante la represión fueron los motoqueros”, recuerda nuestro sujeto de análisis. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4668470369239879839-4837489942761344670?l=ojuremoscongloriamorir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/feeds/4837489942761344670/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4668470369239879839&amp;postID=4837489942761344670&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/4837489942761344670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/4837489942761344670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/2009/12/quienes-somos-que-generacion-de-los-90.html' title='Quiénes somos? ¿Qué generación de los 90?'/><author><name>Jorge Miranda</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00496265765630539662</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_JyalnGxI/AAAAAAAAAAs/Sd76V7Rrl1k/S220/Jogito.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/Sx9OHdSfk8I/AAAAAAAAAX0/uIRnhUCWQuc/s72-c/52_combate.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4668470369239879839.post-3078471428406788913</id><published>2009-12-08T16:10:00.004-03:00</published><updated>2009-12-08T16:23:04.393-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Quiénes somos?'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayos'/><title type='text'>Quiénes somos? Toda juventud protagoniza un choque generacional</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5412946768948338866" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 330px; CURSOR: hand; HEIGHT: 220px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/Sx6maEdDoLI/AAAAAAAAAXo/Rw4X0Ux7SzY/s400/pandillas-200409.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Jorge Santiago Miranda, el sujeto de análisis, observa a los modernos Emos, Floggers y demás emergencias de la cultura urbana y sencillamente no los comprende, le parecen apáticos, sumidos en constantes imbecilidades e incapaces de preocuparse por algo más trascendente que su propio ombligo. Sin embargo, como Jorge Santiago Miranda aún no ha llegado a la cúspide de su madurez, aún la falta de memoria no es un problema tan acuciante y recuerda que su propia generación era observada como apática, sumida en constante imbecilidades e incapaz de atender a algo más trascendente que su propio ombligo. Razona un poco e intenta explicarse los por qué de tales pareceres que incansablemente se repiten.&lt;br /&gt;La juventud en sí misma representa un choque generacional. ¿Desde cuándo? Desde siempre, con peligro en caer en una suerte de darwinismo social, se podría decir que es una conducta instintiva y residual de nuestro pasado salvaje. Así como en las manadas, y estas explicaciones “animalógicas” siempre han gustado a Jorge Santiago Miranda, el macho joven se enfrenta con el macho dominante, en la sociedad humana sucede otro tanto, sólo que atravesado por las intermediaciones culturales de que hemos sabido dotarnos. El enfrentamiento brutal por el dominio de la manada es trastocado en choque generacional, donde la potencia emergente, la juventud, busca desbancar a la potencia que ha entrado en decadencia por el simple paso de los años, nosotros, los adultos. Bien… Igual que entre los animales en estado salvaje, en la sociedad humana la suerte del macho bisoño que intenta desafiar al macho dominante es siempre trágica y la suerte sólo puede cambiar si el macho dominante estuviera total y absolutamente decrépito. En el choque generacional, la juventud siempre resultará perdidosa y sólo en circunstancias excepcionales lograra la victoria, veamos que durante el siglo XX apenas si podemos encontrar el ejemplo de juventudes victoriosas en la Revolución Cubana o en el movimiento de los Jóvenes Turcos. Sin embargo, lo habitual, es que ha este brutal enfrentamiento a todo o nada entre machos bisoños y machos ancianos, se de una suerte de destrucción mutua que es aprovechada por otros de edad intermedia.&lt;br /&gt;Pero bueno, volviendo al tema, la juventud es en sí un estado de choque generacional, lo cual no implica necesariamente una “rebeldía” juvenil como muchas veces se intenta exponer, sino que es un estado de constante inconformismo ante la estructura social heredada, si esto llega al carácter de “rebeldía” es otro cantar y las más de las veces nos encontramos con cuadros de apatía que no implican necesariamente una dejadez, sino que puede ser una apatía hiperactiva y manifiestamente violenta como la expresada por el movimiento punk en Gran Bretaña durante los años 70, o, siguiendo el razonamiento de nuestro sujeto de análisis, como fuimos en esencia quienes protagonizamos los años noventa en nuestro país.&lt;br /&gt;Así como la incomprensión mutua entre jóvenes y adultos desemboca en choque generacional esto conlleva a una situación violenta, ya sea una violencia maximalista u otra mucho más sutil como parecieran deslizar los modernos Emos, una violencia de carácter nostálgico y autoinfligida, pero en el choque generacional hay siempre una naturaleza violenta que sólo cambia, generación tras generación y choque tras choque, en su direccionalidad e intensidad.&lt;br /&gt;Desde la juventud, ya que el sujeto de análisis no ha llegado a la suficiente adultez como para comprender a los otros de esta ecuación, la violencia pasa por que se los fuerza a adecuarse a un mundo incomprensible fundado en un pasado que en su caso no alcanza más que una ínfima inmediatez y en la perspectiva de un futuro que se les antoja inabarcable e incompresible. La juventud es permanentemente violentada y ante ello reacciona instintivamente con violencia. ¿Violencia direccionada? Excepcionalmente, lo habitual es que la violencia surja como consecuencia de su caótica asimilación al mundo que les he impuesto violentamente, es decir, responde con un estado de violencia tan caótico y anárquico como es su eterno presente vital.&lt;br /&gt;La violencia juvenil puede ir dirigida hacia lo que le es “ajeno”, todo lo que no es parte de su grupo identitario, y esa ajenidad pueden ser los adultos, pueden ser otros jóvenes, todo el conjunto de la sociedad o, incluso, ellos mismos que confrontan en una dualidad entre un “querer ser” y un “deber ser” permanentemente enemistados.&lt;br /&gt;La juventud, preliminarmente, se caracteriza por protagonizar un choque generacional de carácter violento e imbuido en una concepción heroica de sí misma. Tal característica sólo puede llevar a la “muerte de la juventud”, las más de las veces con un sentido simbólico, aunque en varias ocasiones haya tenido un correlato espantosamente material como en los años 70. Como sea, el joven no crece, muere, se extingue lánguida o dramáticamente, dependerá de las circunstancias históricas concretas, y su lugar es ocupado por un ser diferente, el adulto, que guarda hacia el joven no otra relación que el peregrino sentimiento de nostalgia que guardamos hacia los muertos, una visión de aquel que ya no está, distorsionada, quizás idealizada, pero necesariamente funcionalizada a nuestros actuales y urgentes intereses. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4668470369239879839-3078471428406788913?l=ojuremoscongloriamorir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/feeds/3078471428406788913/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4668470369239879839&amp;postID=3078471428406788913&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/3078471428406788913'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/3078471428406788913'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/2009/12/quienes-somos-toda-juventud-protagoniza.html' title='Quiénes somos? Toda juventud protagoniza un choque generacional'/><author><name>Jorge Miranda</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00496265765630539662</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_JyalnGxI/AAAAAAAAAAs/Sd76V7Rrl1k/S220/Jogito.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/Sx6maEdDoLI/AAAAAAAAAXo/Rw4X0Ux7SzY/s72-c/pandillas-200409.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4668470369239879839.post-8996193488677251611</id><published>2009-12-08T14:02:00.005-03:00</published><updated>2009-12-08T14:19:48.259-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Quiénes somos?'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayos'/><title type='text'>Quiénes somos? Toda juventud es esencialmente heroica</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5412912633683564290" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 209px; CURSOR: hand; HEIGHT: 233px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/Sx6HXIru1wI/AAAAAAAAAXg/fqBnPXHG1qA/s400/johnny_rotten-medium.png" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;El individuo de nuestro análisis, Jorge Santiago Miranda, fuma un cigarrillo, hace algo de memoria y, sin intentar autocensura alguna, escupe: “Toda juventud es esencialmente heroica”. La aseveración desnuda que el heroicismo es una característica común entre los jóvenes y a medida del paso de los años su intensidad no sólo que desciende, sino que tiende a desaparecer. ¿Hay madurez heroica? ¿Salvador Allende? Quizás el caso del “Compañero Presidente” sea la excepción donde la máxima heroicidad corresponde con el crepúsculo de su madurez. Jorge Santiago Miranda, el sujeto de análisis, da otra pitada al cigarrillo y sentencia: “El heroicismo de la madurez, salvo honrosas excepciones, suele estar vinculado a la más franca estupidez”&lt;br /&gt;Las juventudes parten de una concepción de sí mismos como sujetos heroicos, el elemental influjo de los impulsos hormonales empuja a los jóvenes a sumirse como trascendente cada acto por más minúsculo que este sea desde la serena perspectiva de la madurez. ¿Esta heroicidad es una especie de “guevarismo” generacional? Nada más alejado de la realidad, una cosa es que los jóvenes se identifiquen como protagonistas de un hecho heroico, otra muy distinta es que los actos realmente protagonizados tengan algún remedo de heroicismo en sí mismos. ¿Por qué una persona se mantendría jugando un picado aún cuando un fuerte tirón en los isquiotibiales preanuncia sin lugar a interpretaciones que en el próximo esfuerzo ocasionará un desgarro? Sólo la inmediatez y emergencia que da una identificación con lo heroico puede forzar tal accionar por demás de estúpido. Sólo en la juventud se naturaliza un estado caracterizado por la urgencia del todo o nada, el sentimiento general de las juventudes no encuentra mejor resumen que aquella frase del movimiento Punk: “No hay futuro”.&lt;br /&gt;No hay futuro, lejos de ser un mensaje pesimista o un mero alarde, surge como una síntesis apretada de la juventud misma. No hay futuro porque se vive un presente eterno, un presente eterno porque el pasado es una inmediatez insignificante y el futuro resulta una extensión inabarcable e incomprensible. No hay futuro, ni pasado, la juventud es presente sin lugar para nostalgias ni previsiones.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4668470369239879839-8996193488677251611?l=ojuremoscongloriamorir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/feeds/8996193488677251611/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4668470369239879839&amp;postID=8996193488677251611&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/8996193488677251611'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/8996193488677251611'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/2009/12/quienes-somos-toda-juventud-es.html' title='Quiénes somos? Toda juventud es esencialmente heroica'/><author><name>Jorge Miranda</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00496265765630539662</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_JyalnGxI/AAAAAAAAAAs/Sd76V7Rrl1k/S220/Jogito.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/Sx6HXIru1wI/AAAAAAAAAXg/fqBnPXHG1qA/s72-c/johnny_rotten-medium.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4668470369239879839.post-2025137760650057289</id><published>2009-12-05T16:10:00.005-03:00</published><updated>2009-12-08T14:20:04.645-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Quiénes somos?'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayos'/><title type='text'>Quiénes somos? Introducción</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5411832839265683666" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 291px; CURSOR: hand; HEIGHT: 191px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/SxqxS1A5iNI/AAAAAAAAAXY/rcNsN-f_LPI/s400/50_abanderado.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;¿Quiénes somos? ¿Quién soy? Intento de apología para la generación de los ‘90&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La historia empieza por ser personal, no una apología de sí mismo, sino una serie de acontecimientos que resultan innegables y quedaran a merced de los otros su valoración o no. Pero, la historia empieza por ser personal e irrebatible, por lo demás, podemos intentar una justificación, una explicación, pero esta no niega los hechos concretos ni evita la valoración diferente que otros pueden hacer.&lt;br /&gt;El otro día, navegando en ese mundo extravagante que nos ha generado la cibernética me encontré con una ventanita de chat dónde un contacto hacía la pregunta del millón: “¿Quién sos?”. No conteste, cualquier resumen, supuse, resultaría infiel y errático, y, francamente no daba para intentar una respuesta más extensa.&lt;br /&gt;Lo más cercano ha sido siempre decir que soy un militante devenido en comunicador social, aunque mi modus vivendi pase por el “remiseo”, pero, sin embargo, el eje de la identificación pasa y pasará por la militancia política, condimentada por la escritura y el difícil oficio de hacer periodismo casi como extensión natural de la militancia. Pero tampoco aclara mucho, es que la conformación del sujeto es esencialmente un devenir histórico, ante nada, somos sujetos históricos y, como tales, sujetos sociales. Es decir, no hay un “quién soy” sin un “quienes somos” entendido como colectivo generacional.&lt;br /&gt;Sarmiento y Mitre, por ejemplo, eran por sí mismos pero no puede definírselos cabalmente sin ubicarlos como emergentes de la “Generación del ‘37”. Del otro lado, sucede algo similar con figuras como Artigas, Alem o Perón que sin el debido anclaje generacional resultan poco menos que los monigotes maniqueos en los que se han visto desdibujados. Ahora, cabe preguntarse de qué vale intentar explicar el “quién soy” de un sujeto bastante insignificante llamado Jorge Santiago Miranda, no es que él tenga mucha relevancia, sino que es “parte de” un sujeto histórico que al día de la fecha no ha merecido preocupación de los sesudos analistas aunque haya sido el protagonista fundamental de un hecho histórico tan poco soslayable como las jornadas de diciembre de 2001.&lt;br /&gt;Este Jorge Santiago Miranda es parte de esa negada generación de los ’90, una generación emergida de la reacción visceral frente al neoliberalismo, y, dado que el autor de estas líneas, Jorge Santiago Miranda, tiene un extenso conocimiento de Jorge Santiago Miranda, se atreve a tomarlo como modelo de análisis. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4668470369239879839-2025137760650057289?l=ojuremoscongloriamorir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/feeds/2025137760650057289/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4668470369239879839&amp;postID=2025137760650057289&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/2025137760650057289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/2025137760650057289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/2009/12/quienes-somos-introduccion.html' title='Quiénes somos? Introducción'/><author><name>Jorge Miranda</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00496265765630539662</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_JyalnGxI/AAAAAAAAAAs/Sd76V7Rrl1k/S220/Jogito.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/SxqxS1A5iNI/AAAAAAAAAXY/rcNsN-f_LPI/s72-c/50_abanderado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4668470369239879839.post-8837281802342885151</id><published>2009-10-18T09:52:00.018-03:00</published><updated>2009-12-08T13:52:08.548-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bicentenario'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Historia Mitómana'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Doctrina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayos'/><title type='text'>Los mitos de mayo</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5393923738233454322" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 171px; CURSOR: hand; HEIGHT: 198px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/StsRD8rzvvI/AAAAAAAAAQo/IX8Yvk1X8As/s320/Cornelio+Saavedra.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;El mito fundacional de la supuesta historia argentina es el 25 de mayo de 1810, allí la súbita noticia de la prisión sobre Fernando VII, heredero de la corona española, despertó a un grupo de criollos a las ideas de la Revolución Francesa, y, en menos de una semana, llegaron a irrenunciable convicción de que debían construir una Europa en América bajo los ideales de Rousseau, el único inconveniente que tenían era un cierto papanatas de apellido Saavedra. Muy lindo, muy lindo, pero un completo mito.&lt;br /&gt;Es harto conocida la frase del propio Saavedra, enterado del levantamiento de 1809 en el Alto Perú, sobre que “la breva aún no está madura”: Ni Saavedra era un papanatas, ni la asonada de 1810 fue un hecho aislado, sino la lógica consecuencia de un proceso abierto varias décadas antes. No sería, incluso, necesario remontarse a los levantamientos de Tupac Amaru, los Hermanos Catari o Tupac Catari para describir una situación de convulsión interna en el Virreynato del Río de la Plata.&lt;br /&gt;El levantamiento de Chuquisaca exactamente un año antes del de 1810 y la creación de la Junta Tuitiva en La Paz, parece señalar de por sí que el movimiento emancipador no necesito de la llegada de la goleta HMS Mistletoe para activar repentinamente las aspiraciones revolucionarias de un grupo de jóvenes patriotas. En los hechos, se sabe a ciencia cierta de la actividad de figuras como los salteños José Moldes y Francisco de Gurruchaga al frente de la “Conjuración de Patriotas”, es otro hecho de carácter irrefutable que durante la invasión británica de 1806 &lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5393924569663690274" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 143px; CURSOR: hand; HEIGHT: 203px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/StsR0WAOViI/AAAAAAAAAQw/qTMN0zBRcRE/s320/Tupac+Amaru.gif" border="0" /&gt;muchos de los futuros patriotas mantendrían reuniones con el alto mando inglés buscando la independencia, o, al menos, la formación de un protectorado, como demuestra el pago que José María Rosa denuncia por parte de los británicos de pensiones a comprobados patriotas como Manuel Aniceto Padilla y Saturnino Rodríguez Peña. Los conatos de rebelión contra el poder metropolitano se reproducían en toda América y no necesitaban de la HMS Mistletoe, esta fue sólo la excusa, la argucia legal que justificaría el accionar de Castelli y Saavedra ante la notoria evidencia que se daban las condiciones objetivas favorables para deshacerse del Virrey.&lt;br /&gt;Si la luz de la evidencia hace suponer la ligazón de Castelli, formado en Chuquisaca, y de Saavedra, nacido en Potosí, con la rebelión altoperuana de 1809, la aparición en el complejo entramado previo a Mayo de 1810 de figuras como Moldes, Padilla y Gurruchaga parecen confirmarla. Es más, el propio Saavedra, con su sabida frase sobre que la “breva aún no está madura” no nos deja lugar a dudas.&lt;br /&gt;Sin embargo, el proceso en el futuro Noroeste argentino y el Alto Perú no era más que parte del creciente interés independentista. En el área del Litoral, y aquí hablamos de las presentes provincias argentinas como de la Banda Oriental, el Paraguay y las Misiones Orientales. La primera junta establecida en las Américas fue la propulsada por Francisco Javier de Elio en septiembre de 1808, si bien, esta dista mucho de ser un exponente del independentismo americano no deja de ser la primera aparición pública de los futuros patriotas orientales que aprovechan la profunda tirria de su gobernador contra el virrey francés impuesto por los porteños, sin embargo, el origen de la desobediencia a España &lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5393924843294597394" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 136px; CURSOR: hand; HEIGHT: 159px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/StsSERW6oRI/AAAAAAAAAQ4/BxaCLHKCZuQ/s320/Andresito.jpg" border="0" /&gt;se encuentra más al norte, en el territorio de las Misiones Orientales. Remontándonos a figuras como Sepé Tiarayú veremos el germen del futuro ejército artiguista, donde caudillos populares enfrentaron un guerra desigual en dos frentes, por un lado, los invasores portugueses y, por otro, las complicidades y esfuerzos represivos españoles. Si usted desea hacer un correlato con lo que Artigas enfrentará medio siglo después, diremos que no está equivocado.&lt;br /&gt;Mayo no fue una gesta heroica, fue mero golpe de estado dado cuando la base de poder español estaba totalmente socavada. Los heroicos fueron Tupac Amaru, Sepé Tiarayú y los mártires de Chuquisaca y La Paz que se enfrentaron a un poder aún real de España. El signo de mayo es el frío cálculo y voluntad de poder de Saavedra y el oportunismo de los intereses librecambistas de Buenos Aires, pero ese es otro tema.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4668470369239879839-8837281802342885151?l=ojuremoscongloriamorir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/8837281802342885151'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/8837281802342885151'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/2009/10/los-mitos-de-mayo.html' title='Los mitos de mayo'/><author><name>Jorge Miranda</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00496265765630539662</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_JyalnGxI/AAAAAAAAAAs/Sd76V7Rrl1k/S220/Jogito.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/StsRD8rzvvI/AAAAAAAAAQo/IX8Yvk1X8As/s72-c/Cornelio+Saavedra.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4668470369239879839.post-843351765259536752</id><published>2009-10-17T08:06:00.023-03:00</published><updated>2009-12-08T13:52:28.982-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bicentenario'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Historia Mitómana'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Doctrina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayos'/><title type='text'>Historia y mitificaciones</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5393525225490943890" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 201px; CURSOR: hand; HEIGHT: 166px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/StmmndB_D5I/AAAAAAAAAQQ/xQU-HI1zVxw/s320/Mitre.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Argentina no tiene historia, carece de ella y en su lugar se ha planteado una serie compleja de mitificaciones. Si decimos que nuestro país no tiene historia es porque no podemos hallar ni un solo trabajo historiográfico, sino que los trabajos en tal sentido no han sido otra cosa que justificaciones políticas del presente que buscan su asidero en hechos históricos. Desde Mitre en adelante, la historiografía nacional sufre este vicio ideologizante que pone por delante del dato concreto a la interpretación de este, lo cual, invariablemente, se torna en falsificación.&lt;br /&gt;Ni tan siquiera quienes advirtieron esta maniobra mitrista lograron establecer una historiografía seria que pudiera ser interpretada y no exactamente al revés. Hombres de la talla de José María Rosa, Juan José Hernández Arregui, Rodolfo Puigróss, Arturo Jauretche o Jorge Abelardo Ramos no logran escapar al hecho de que la denuncia de la historia mitrista era en sí una lucha política, y, en consecuencia, su obra, fundamental para establecer un historiografía argentina propiamente dicha, no logra superar la corta categoría del ensayo histórico. Quizás sólo la inmensa figura de Raúl Scalabrini Ortiz con su obsesiva y minuciosa precisión logra separar la tarea historiográfica propiamente dicha de la interpretación política, siempre presente, de los datos.&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5393526066845152674" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px; WIDTH: 207px; CURSOR: hand; HEIGHT: 158px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/StmnYbUddaI/AAAAAAAAAQY/6cvV5V2qEn8/s320/Pepe+Rosa.bmp" border="0" /&gt;Sin embargo, la mayoría de nuestros “historiadores” han procedido de manera tal que el dato, concreto y científico, es distorsionado, infravalorado o, por el contrario, sobrevaluado como sucede con nuestros contemporáneas que buscan edificar una historiografía de lo cotidiano.&lt;br /&gt;¿Entonces sólo deberíamos entender la historia como una sucesión de datos empíricos? No, la ciencia no es ni por un momento algo de carácter puramente objetivo, contrariamente es intrínsecamente subjetiva en todos sus órdenes. El dato debe de ser, fatalmente, observado para que podamos dar cuenta de él, y, la observación, o no, es un hecho que depende irreversiblemente de las condiciones subjetivas del observador. El dato puede ser percibido o no según las propias condiciones subjetivas del observador, e, incluso, una vez percibido, la percepción concreta del dato es necesariamente infiel, pues el observador asimila la realidad no como sí misma sino que a través de herramientas culturales predeterminadas. Esta subjetividad, inconsciente, del observador determina la imposibilidad de los postulados positivistas de Comte pero no permite, ni por un momento, la subjetividad conciente y materialmente intencionada como sustituto de la cientificidad.&lt;br /&gt;La historiografía necesariamente debe fundarse en el dato, asumiendo como error metodológico, tal lo asumen las ciencias exactas, la necesaria distorsión y subjetividad producida en el momento de&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5393526845772005986" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 183px; CURSOR: hand; HEIGHT: 295px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/StmoFxDGAmI/AAAAAAAAAQg/j5sJgh20cUU/s320/Chacho+Penaloza.jpg" border="0" /&gt; la observación. Sin embargo, el dato por sí solo no basta, como en las matemáticas no basta la ecuación por sí misma, sino que dichas ecuaciones toman sentido en el marco de un teorema que revierte el dato extraído a la realidad material concreta. El lugar de los teoremas, en la historiografía, es ocupado por la categoría de “procesos históricos”, es decir, la historiografía surge de articular en un proceso histórico la interminable sucesión de datos empíricos que recabamos.&lt;br /&gt;Empero, nuestra historiografía ha optado por el camino inverso, ha establecido el proceso histórico y luego ha ajustado a él los datos empíricos, desechando algunos y distorsionando otros. Es conocida una anécdota donde Mitre incineran un ejemplar del “Plan de Operaciones” por contradecir la figura de Moreno que idealiza en su obra, sin embargo, vemos como José María Rosa (ROSA, José María; “El revisionismo responde”; Capítulo XIV: El Chacho, los unitarios y la Coalición del Norte) interpreta la actuación de Ángel Vicente Peñaloza junto a la Coalición del Norte en 1840-41 como una suerte de “obediencia debida” a su jefe político Tomás Brizuela. De un plumazo, Rosa, sirviendo a sus intereses políticos presentes, falsifica el dato empírico, niega que en tal actitud hubiera una convicción de Peñaloza, lo empuja, utilizando términos jauretcheanos, a la categoría de zonzo. Y, si seguimos este hilamiento, el Chacho será zonzo en Caseros y repentinamente se iluminará tras Pavón. Quisieramos decir que el zonzo es Rosa, pero no es ningún zonzo, es un falsificador tan consumado como Mitre, distorsionando alegremente un dato y desechando a plena conciencia muchos más. Se “olvida” Rosa de la profundización de las diferencias con Juan Manuel de Rosas, con los diversos federales del Interior (Quiroga, López, etc.), la probada convicción del Chacho de la participación de Rosas en la muerte de Quiroga, y, por sobre todo, que el Chacho se arrepintió tanto de su actuación en la Coalición del Norte que intentó la invasión en 1841 y, por si fuera poco, su destacadísimo papel como jefe del Ejército Grande que derrocó a Rosas. Con estas líneas el más importante ensayista histórico contemporáneo se transforma en poco más que un párvulo publicista de muy baja categoría, es decir, ni más ni menos que un Mitre.&lt;br /&gt;Argentina no tiene historia, decíamos, y, sin ella, tampoco tiene futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Jorge Santiago Miranda Sanger&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4668470369239879839-843351765259536752?l=ojuremoscongloriamorir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/843351765259536752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/843351765259536752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/2009/10/historia-y-mitificaciones.html' title='Historia y mitificaciones'/><author><name>Jorge Miranda</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00496265765630539662</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_JyalnGxI/AAAAAAAAAAs/Sd76V7Rrl1k/S220/Jogito.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/StmmndB_D5I/AAAAAAAAAQQ/xQU-HI1zVxw/s72-c/Mitre.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4668470369239879839.post-414332937245644078</id><published>2009-10-17T05:41:00.020-03:00</published><updated>2009-11-15T19:12:30.904-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Doctrina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia'/><title type='text'>El 17 de octubre y la masa</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/StmKoEpgjOI/AAAAAAAAAQI/5wQKwdKWCTk/s1600-h/17Oct+05_manifiesto.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5393494449800121570" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 194px; CURSOR: hand; HEIGHT: 267px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/StmKoEpgjOI/AAAAAAAAAQI/5wQKwdKWCTk/s320/17Oct+05_manifiesto.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Ni más ni menos que 64 años han pasado y el 17 de octubre sigue dividiendo la patria en dos, también, valga la redundancia, ni más ni menos. Divide y siempre dividirá, pro un lado, a quienes les ha repugnado, les repugna y les repugnará la emergencia de la masa en la historia nacional, y, por otro, quienes creemos que siempre debemos y deberemos estar junto a ellas… Algo sobre ello dijo Lenin, no recuerdo la frase exacta, pero era algo así como “prefiero estar equivocado junto a la masa que sólo y en lo cierto”.&lt;br /&gt;Sin embargo, el 17 de octubre divide, pero no sólo en lo que vimos recién sino que luego también divide. Separa nuevamente a quienes creen que la masa se comporta de manera espontánea y surge de la absoluta nada para comulgar con un líder mesiánico de origen irreversiblemente mágico. Y divide, divide de quienes sostenemos que el 17 de octubre fue fruto de un proceso, que de alguna manera fue “preparado”, quienes observamos que detrás del protagónico del líder y la masa se desgranan los personajes esenciales de la historia, aquellos que sostienen la trama, a Eva y Mercante golpeando puerta a puerta de dirigentes y delegados sindicales, pero también a FORJA, al GOU y a una fuerza popular que resistía la muerte que intentó una década de fraude electoral, fuerza popular que se canalizaba en la emergencia de un movimiento obrero encabezado por figuras como Reyes, Bramuglia o Gay.&lt;br /&gt;Divide, siempre el 17 de octubre divide, y el paso del tiempo hace cada vez más lábil la división, pero esa irreparable separación está presente. El gorila es hábil y como se apodero del gaucho quiere apoderarse del 17 de octubre, como la oligarquía porteña se apodero del federalismo detrás de Rosas quieren apoderarse del 17 de octubre. Quienes desprecian a la masa, quienes &lt;/span&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/StmItUv4oaI/AAAAAAAAAQA/Ad2m8YsKArA/s1600-h/forja+8.jpg" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5393492340997923234" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 227px; CURSOR: hand; HEIGHT: 146px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/StmItUv4oaI/AAAAAAAAAQA/Ad2m8YsKArA/s320/forja+8.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;utilizan a la masa en respuesta a sus intereses de clase, pequeñoburgueses cabe señalar, detienen la historia en la relación líder-masa, no hay más que masa y líder, y, por consiguiente, no hay masa sin líder. Establecen un retén a la historia, la detienen en un punto inalterable, en una determinada especificidad de las relaciones de producción, concretamente, en la especificidad del Estado promotor, donde el Estado actúa como respaldo de una burguesía que busca trastocarse en oligarquía y desarrolla los principios de una comunidad organizada para garantizar este desplazamiento del poder de la arcaica oligarquía terrateniente a la emergente oligarquía financiero-industrial. Quienes desprecian a la masa, los gorilas, sostienen ello y hoy festejan el Día de la Lealtad reduciendo a la masa a un conglomerado inútil, imbécil e impotente sin la presencia de un líder de origen mesiánico que la convierta en pan.&lt;br /&gt;Divide, siempre el 17 de octubre divide, porque otra es la postura de quienes creemos que la masa existe por sí sola, que su presencia es la única constante de nuestra historia y su emergencia marca los grandes hitos en el camino de la revolución social americana. Así vemos el 17 de octubre desde otro lugar, no hay lealtad, sino que hay coherencia, coherencia de la propia masa que antes había emergido junto a Artigas, junto a Peñaloza o en las grandes huelgas de principios del siglo XX. La comunión entre Perón y la masa es, así, histórica, puntual y específica respecto a las concretas relaciones de producción de la época, y, su divorcio es también histórico, puntual y específico. Cuando el 1º de mayo de 1974, sólo &lt;/span&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/StmGiHYO7NI/AAAAAAAAAPw/9ULkvXmsXWQ/s1600-h/17Oct+01.jpg" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5393489949407243474" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 221px; CURSOR: hand; HEIGHT: 151px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/StmGiHYO7NI/AAAAAAAAAPw/9ULkvXmsXWQ/s320/17Oct+01.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;con todo el peso de la burocracia sindical se puede mantener menos de la mitad de la plaza ante el desenmascaramiento del viejo traidor que no dudo en abandonar la lucha en el 55 ni en traicionar la lucha popular para adecuarse a los propósitos del GAN en el 73, allí la masa comienza a olvidar al líder mesiánico con el que ha marchado conjuntamente hasta ese momento. Un prístino acierto propio de la lucida inteligencia que el traidor mantuvo hasta el último de sus días. “Mi único heredero es el pueblo”, señalo y no dejo de tener su precisión acostumbrada, la representación que un 17 de octubre le había otorgado la masa se retrotraía a ella. No hay herencia de Perón para disputar, ya llegará el día en que la masa, tan coherente y cierta históricamente como siempre, comulgará con otro líder, con otra fuerza política o con lo que ella decida para avanzar un nuevo paso en la revolución social americana, mientras tanto… Mientras tanto nos queda trabajar, acercarnos a la masa y buscar interpretarla, construir los GOU y FORJA que habrán de constituirse para acompañarla en una lucha donde sólo ella, la masa, ha estado siempre presente.&lt;br /&gt;Que los gorilas festejen, los americanos añoramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Jorge Santiago Miranda Sanger&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4668470369239879839-414332937245644078?l=ojuremoscongloriamorir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/414332937245644078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/414332937245644078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/2009/10/el-17-de-octubre-y-la-masa.html' title='El 17 de octubre y la masa'/><author><name>Jorge Miranda</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00496265765630539662</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_JyalnGxI/AAAAAAAAAAs/Sd76V7Rrl1k/S220/Jogito.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/StmKoEpgjOI/AAAAAAAAAQI/5wQKwdKWCTk/s72-c/17Oct+05_manifiesto.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4668470369239879839.post-5452880771733679296</id><published>2009-10-03T17:14:00.012-03:00</published><updated>2009-11-15T19:07:03.526-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Americanismo Revolucionario'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Doctrina'/><title type='text'>El peso de las izquierdas y de las derechas en la historia argentina</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388677672651421762" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 206px; CURSOR: hand; HEIGHT: 171px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/Sshtyvd3eEI/AAAAAAAAANs/yZ-070StZeU/s320/nota_02_foto_2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;color:#000066;"&gt;Desde muchos lugares se ha pretendido, se pretende y se pretenderá explicar el desarrollo de la luchas políticas en Argentina, desde la perspectiva de “derechas” e “izquierdas”, lo cual, sin embargo, al poco andar, resulta francamente imposible. Es que ambas categorías, derecha e izquierda, son completamente ajenas al desarrollo histórico de Argentina e, incluso, de la misma América ibérica.&lt;br /&gt;Sólo en dos momentos de nuestra historia vemos que la distinción alcanza un cierto contenido material. El primero está dado por los inicios del siglo XX ante la particularidad del peso demográfico alcanzado por un contingente inmigrante que otorga la masa crítica necesaria para fundar un vasto movimiento con definiciones claramente izquierdistas, ya provenientes del anarquismo, dominante, o de las líneas cientificistas del socialismo. Este fenómeno es de un carácter estrictamente coyuntural y se funda en la importación de un grupo social que también trae consigo sus propias ideas totalmente ajenas a nuestro desarrollo histórico, con la paulatina asimilación del inmigrante a la sociedad argentina, estas ideas irán perdiendo la fuerza social que demostraron en las dos primeras décadas del siglo pasado y se irán constituyendo en el mero ejercicio teórico de ciertos sectores de nuestra oligarquía extranjerizante (Juan B. Justo, José Ingenieros, Liborio Justo, Alfredo Palacios, etc.)&lt;br /&gt;Dicha situación se mantuvo durante casi medio siglo, donde tanto izquierda como derecha no &lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388679288558198514" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 162px; CURSOR: hand; HEIGHT: 189px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/SshvQzMEHvI/AAAAAAAAAN0/pE1YU7hBrw0/s320/Cooke009.jpg" border="0" /&gt;querían decir otra cosa que las diversas tendencias teóricas a la que adherían el cipayage y la oligarquía extranjerizante. Sin embargo, en 1966 el advenimiento del “onganiato” establecerá un momento donde la distinción tomará significado material y se relacionará intrínsecamente con el desarrollo de la lucha de clases en nuestra patria.&lt;br /&gt;El fenómeno peronista surgido a la palestra el 17 de octubre de 1945, pero cuyos orígenes son muy anteriores y que deben buscarse mucho antes incluso de la llamada “Revolución del 43”, representa la aparición de un Frente Nacional cuya composición no sólo es policlasista, sino que también es “poliideológica”. Si bien, es cierto, el núcleo base que forjará el peronismo será el GOU con una definición ideológica marcadamente influenciada por la experiencia del fascismo italiano, esto no será obstáculo para que dentro del mismo peronismo surja una fuerte vertiente izquierdista vinculada a los desarrollos teóricos de pensadores como Manuel Ugarte (socialista) o Liborio Justo (trotskysta). Es más, este complejo mestizaje ideológico del peronismo fue auspiciado por su máxima conducción, es decir, el propio Juan Domingo Perón y el Coronel Domingo Alfredo Mercante, lo cual aparece claramente demostrado en el lugar que se le dará a pensadores y políticos como Raúl Scalabrini Ortiz, Arturo Jauretche o John William Cooke que a través del genéricamente llamado “nacionalismo de izquierda” intentarán sintetizar la compleja mixtura fundacional del peronismo.&lt;br /&gt;Esta supuestamente imposible conciliación entre una derecha fascistoide y una izquierda americanizada, sin embargo, se demostró perfectamente viable durante el primer gobierno peronista y también saldrá indemne cuando la crisis económica y el carácter claudicante de Perón permiten la contraofensiva oligárquico-imperialista que se hará con el gobierno de facto en las jornadas de septiembre de 1955.&lt;br /&gt;En las primeras etapas del estado de guerra civil desatado tras los bombardeos del 16 de junio de 1955, veremos como las supuestas izquierdas y derechas actúan de uno y otro lado de manera mancomunada. Desde el Frente Nacional, la derecha fascistoide y la izquierda americanizada se mantendrán unidas así como la derecha librecambista y la izquierda internacionalista harán lo propio dentro del bloque oligárquico-imperialista, lo cual, por otro lado, &lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388679681843636418" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 113px; CURSOR: hand; HEIGHT: 187px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/SshvnsSnqMI/AAAAAAAAAN8/fzUFsszDl9E/s320/0004_spilimbergo_jorge_enea_01.jpg" border="0" /&gt;no debería sorprender a ningún discípulo de Marx con un mínimo de intelecto, pues es de absoluta obviedad que la realidad de la lucha política no responde a definiciones ideológicas sino a razones históricas agitadas por los intereses materiales de las clases y sectores de clase en pugna.&lt;br /&gt;Sin embargo, esta situación irá cambiando con la profundización de la resistencia popular ante la restauración. Por un lado, dentro del Frente Nacional, se irá observando la paulatina defección de los grupos provenientes de la tradición aristocrática (Fuerzas Armadas, sectores católicos, etc.), el aparato clientelista burocrático de las conducciones sindicales únicas y la emergente burguesía industrial surgida del proceso de substitución de importaciones, los cuales irán aceptando su nuevo papel en la renegociación de los términos de intercambio propuesta por el régimen restaurador. Tal situación dejará en el protagonismo de la resistencia a los auténticos sectores populares, organizados en un primer momento desde las bases sindicales, y a un activo sector de la pequeñoburguesía especialmente influenciado por la experiencia tercermundista que intentan, de manera tragicómica, encuadrar a la idea de “tercera posición” tantas veces enunciada por Juan Domingo Perón. Como sea, el producto de ello es una radicalización de la resistencia contra el poder restaurador y la defección de los sectores más claudicantes del Frente Nacional, resistencia que irá tomando paulatinamente rasgos y definiciones más decididamente vinculados a la línea ideológica de la izquierda.&lt;br /&gt;Empero, a la ruptura del Frente Nacional se corresponde también a una crisis dentro del vasto conglomerado cipayo, donde la radicalización de la lucha política hará implotar a la izquierda internacionalista, dando espacio material para el desarrollo de una Izquierda Nacional, fuertemente crítica del peronismo pero que también asume su irreversible emergencia protagónica dentro del escenario de la lucha de clases. Figuras como Rodolfo Puigross, Juan José Hernández Arregui, Jorge Abelardo Ramos, Jorge Enea Spilimbergo o Ángel Bengoechea encontraron un terreno fértil donde desarrollar la base material a las ideas que desde hacia ya tiempo venían propugnando. El surgimiento de la Izquierda Nacional orgánica de la mano de Ramos y Spilimbergo dará marco teórico a esta línea, mientras que el PRT, fruto de la tozuda obstinación militante de Mario Roberto Santucho, otorgará auténtico peso político y base social militante a la llamada “izquierda nacional”.&lt;br /&gt;El punto álgido de este fenómeno se alcanzará con el advenimiento del “onganiato” en 1966 donde la indisimulable complicidad de sectores que antes habían adherido al Frente Nacional (sectores nacionalistas del Ejército y la Iglesia, burocracia sindical y burguesía industrial emergente) establece un cambio en las alianzas dado en el marco de guerra civil vivido desde el 16 de junio de 1955 en adelante. La antigua resistencia peronista da lugar a la llamada “lucha &lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388679994828313586" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 141px; CURSOR: hand; HEIGHT: 196px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/Sshv56P-0_I/AAAAAAAAAOE/V-jA6id3uLI/s320/santucho.jpg" border="0" /&gt;antidictatorial” que tomará un componente de clase muchísimo más homogéneo (los sectores populares y una fracción de la pequeñoburguesía profesional vinculada al capitalismo autoconcentrado que había propiciado el peronismo) y una definición ideológica mucho más concreta. La lucha antidictatorial ya no era protagonizada por una resistencia abstractamente peronista, sino que en los hechos se operaba un auténtico Frente Antiimperialista direccionado por organizaciones de carácter decididamente revolucionario, hecho político que forzará a la izquierda internacionalista a un impasse en su constante de entrega a la restauración y su pase al campo popular, fenómeno apenas momentáneo pero que nos da figuras del calibre de un Agustín Tosco o un René Salamanca.&lt;br /&gt;Este breve instante donde la definición de izquierda quiso decir algo más que una mera postura ideológica abstracta y europeizante, cayó víctima de sus propias contradicciones, incapacidades, errores y mendicidades. A partir del retorno de Perón, la izquierda internacionalista volvió a servir a sus patrones de la oligarquía, la izquierda nacional orgánica se entregó a la mendicidad del aparato justicialista, mientras que los sectores más consecuentes, el peronismo revolucionario y el PRT, dilapidarían todo su potencial en rencillas absurdas y enormes torpezas políticas, lo cual terminaría por dejarlos casi indefensos hacia el recrudecimiento represivo posterior a la muerte de Perón, nunca más ser de izquierda en Argentina ha querido decir algo desde ese infausto momento.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4668470369239879839-5452880771733679296?l=ojuremoscongloriamorir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/5452880771733679296'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/5452880771733679296'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/2009/10/el-peso-de-las-izquierdas-y-de-las.html' title='El peso de las izquierdas y de las derechas en la historia argentina'/><author><name>Jorge Miranda</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00496265765630539662</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_JyalnGxI/AAAAAAAAAAs/Sd76V7Rrl1k/S220/Jogito.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_O0ngla30Y5c/Sshtyvd3eEI/AAAAAAAAANs/yZ-070StZeU/s72-c/nota_02_foto_2.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4668470369239879839.post-1706456738871715369</id><published>2008-02-18T05:44:00.004-02:00</published><updated>2009-11-15T19:10:08.865-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Americanismo Revolucionario'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Doctrina'/><title type='text'>¿Lucha de clases o lucha de razas?. La acción reaccionaria del marxismo americano</title><content type='html'>&lt;span style="color:#000066;"&gt;¿Existe diferencia entre el materialismo histórico y el marxismo? Sin lugar a dudas, mientras el primero constituye un método científico que permite analizar el desarrollo y constitución de las formaciones sociales, el segundo, resulta una doctrina política determinada histórica y socialmente.&lt;br /&gt;El materialismo histórico, &lt;em&gt;a grosso modo&lt;/em&gt;, plantea que las formaciones sociales pueden explicarse en función de la relación de carácter material y dialéctico que se establece entre &lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5168229917072804930" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 282px; CURSOR: hand; HEIGHT: 225px" height="187" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R7k9uiSrzEI/AAAAAAAAABU/GMo0teP0eyM/s320/Fondo.jpg" width="299" border="0" /&gt;el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción. Es la aplicación de este método a una formación social específica, la europea occidental de la segunda mitad del siglo XIX, que da lugar al nacimiento del marxismo como teoría política.&lt;br /&gt;Sin embargo, la confusión de ambos términos no radica solamente en que Karl Marx sea al mismo tiempo fundador del materialismo histórico y del marxismo, sino que proviene de las condicionantes históricas y culturales que el propio autor tenía sobre sí. Primeramente, el marxismo es fruto del pensamiento &lt;em&gt;civilizador&lt;/em&gt; de su época, es decir, expone como si fuesen universales a las específicas condiciones históricas y sociales de la Europa Occidental de la segunda mitad del siglo XIX. Las realidades concretas del desarrollo de formaciones sociales diferentes resultan así subvertidas y negadas por el &lt;em&gt;afán civilizador&lt;/em&gt; de &lt;em&gt;acomodarlas&lt;/em&gt; a las categorías que se han creado &lt;em&gt;a priori&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Un claro ejemplo de esto son los análisis de Marx en torno a las realidades de India y de América Ibérica, en ambos casos, genera desatinos notorios que de ninguna manera pueden aceptar las excusas sobre las &lt;em&gt;“malas fuentes”&lt;/em&gt; utilizadas. Nada tienen que ver las fuentes, aquí Marx &lt;em&gt;ideologiza &lt;/em&gt;el análisis traicionando su propio método. Se centra exclusivamente en las fuerzas productivas y nada investiga sobre las relaciones sociales de producción, dando por sentada la universalidad de las condiciones específicas propias de Europa.&lt;br /&gt;Esta torpeza original de Marx, lejos de ser superada por sus seguidores americanos es agudiza a punto tal que el marxismo ha sido, hasta el día de hoy, una herramienta más de la reacción en nuestras tierras. Los sectores dominantes han utilizado al marxismo como recurso ideológico ante cada avance del campo popular, es que tanto unos como otros comparten su esencia, el &lt;em&gt;afán civilizador&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;¿Puede la América Ibérica ser dividida en clases sociales? Ni por asomo, el dilema americano y el funcionamiento de la dominación no son tanto económicos como culturales. El desarrollo de nuestras formaciones sociales responden a una lógica totalmente distinta a la de Europa Occidental. No se da aquí un paso entre los modos de producción esclavista, feudal y capitalista, en el proceso americano, se producen sucesivas invasiones que impondrán un nuevo modo de producción.&lt;br /&gt;No pareciera que, en las grandes civilizaciones precolombinas, el trabajo esclavo alcanzase una importancia económica fundamental. Por el contrario, se observan prácticas colectivistas fuertemente centralizadas en una autoridad de carácter estatal, el más claro ejemplo es el régimen imperial del Tawantinsuyu. Aquí, sin solución de continuidad, la invasión ibérica vendrá a imponer un nuevo modo de producción.&lt;br /&gt;Sin embargo, el modo de producción aplicado por la invasión ibérica tampoco puede ser de ninguna manera identificado completamente con el feudalismo. No existirá en América la figura del siervo de la gleba, en su lugar aparecerá un trabajador rural seminómada que será identificado como &lt;em&gt;gaucho&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;llanero&lt;/em&gt;, etc. Es que la producción agraria no será el centro de la economía americana. Ese lugar lo tendrá la explotación ganadera, por un lado, y la extracción minera, por otro, dónde se aplicarán deformaciones de instituciones indias como la &lt;em&gt;mita &lt;/em&gt;o el &lt;em&gt;yaconazgo&lt;/em&gt; para regular las relaciones laborales. Así como el feudalismo no se aplica en América, tampoco habrá de surgir una burguesía industrial desde los pequeños artesanos. El lugar que en Europa ocupa el artesano no encuentra correlato en la lógica americana caracterizada por un puñado de ciudades de escasa relevancia, en comparación con las urbes europeas, dispersas en un territorio inmenso.&lt;br /&gt;La mayoría de los productos destinados a las grandes urbes provenían de Europa y sólo se desarrolla una artesanía de lujo y exótica junto a otra directamente relacionada con un consumo inmediato. Así, en América, no se desarrolla una burguesía, y, por ello, no dará sola el salto al modo de producción capitalista.&lt;br /&gt;Habrá que esperar a la invasión de ingleses y franceses realizan del territorio de la América Ibérica a través de los cipayos que, bajo pretexto de independencia, modernizaran las fuerzas productivas para adaptarlas a las necesidades del capitalismo. Esos rufianes, ligados a los sectores comerciantes y hacendados, serán los agentes del invasor anglofrancés.&lt;br /&gt;Pero el capitalismo en América es bien distinto al europeo. Aquí no se desarrolla la industria, sólo se racionaliza, se tecnifica y &lt;em&gt;civiliza&lt;/em&gt; el régimen que ya sostenía la depredación de nuestros recursos. No surgirá así una clase obrera, pues sólo se cambiará la apariencia legal de la explotación sobre el pueblo americano.&lt;br /&gt;El dilema americano no es de clases, es de razas. Los unos, &lt;em&gt;los civilizados&lt;/em&gt;, es decir los blancos europeos y sus cipayos &lt;em&gt;emblanquecidos&lt;/em&gt;, dominan a los otros, &lt;em&gt;los bárbaros&lt;/em&gt;, es decir los indios, los mestizos y los que llegaron de Europa con el rótulo de indeseables. Y, al ser un conflicto de razas, el dilema americano es ante todo cultural.&lt;br /&gt;La dominación que sufrimos es hija de siglos de negación de nuestra historia e identidad. Sólo conocemos de nuestra herencia las falsificaciones hechas por &lt;em&gt;la civilización&lt;/em&gt;, así nuestra cultura ha sido subvertida y arrebatada por los sectores dominantes. Igualan como si tal cosa a Tupaj Amaru, Tomás Katari, Francisco de Miranda, Mariano Moreno, Simón Bolívar, José de San Martín, José Gervasio Artigas, Martín de Güemes, Francisco Solano López y Emiliano Zapata. No son iguales, pero al desconocer nuestra propia historia, &lt;em&gt;la civilización&lt;/em&gt; nos lo impone como tales.&lt;br /&gt;Nada importa que entre ellos habiten enemigos, aliados y hermanos en la lucha por la liberación social. Nos confunden, y, cuando la agitación revolucionaria toma fuerza entre las masas americanas, surgirá el marxismo para completar la operación ideológica. Estos cipayos &lt;em&gt;emblanquecidos&lt;/em&gt; nos distraerán del enemigo diciéndonos que somos proletarios para dirigir nuestras fuerzas contra una burguesía con sólo existe en su esquizofrénica imaginación.&lt;br /&gt;¿Aliarnos con el blanco venido desde Europa para operar los remedos de industria que &lt;em&gt;la civilización&lt;/em&gt; ha traído a nuestra Madre Tierra? ¿Aliarnos con racistas que desprecian a nuestros hermanos que viven hacinados y marginados? Nunca, el blanco no se diferencia por ser trabajador o propietario, es siempre blanco, es siempre &lt;em&gt;la civilización&lt;/em&gt; que nos niega… Allí en esa inmensa esperanza que es la Bolivia presidida por Evo Morales, esto es evidente, sin pausa la escoria &lt;em&gt;civilizada&lt;/em&gt; de cipayos &lt;em&gt;emblanquecidos &lt;/em&gt;se suma a las huestes reaccionarias, algunos acusándonos de populistas e incluso de fascistas, otros infiltrándose para debilitarnos y confundirnos. Pero el pueblo de la Patria Americana ha madurado en siglos de lucha y más temprano que tarde veremos el triunfo revolucionario de la liberación social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hasta la victoria final de los pueblos&lt;br /&gt;Patria Americana o Muerte… Venceremos!!!&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Jorge Santiago Miranda Sanger&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;bisnieto de india y de bandido&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Rosario, Febrero 18 de 2008&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4668470369239879839-1706456738871715369?l=ojuremoscongloriamorir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/1706456738871715369'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/1706456738871715369'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/2008/02/lucha-de-clases-o-lucha-de-razas-la.html' title='¿Lucha de clases o lucha de razas?. La acción reaccionaria del marxismo americano'/><author><name>Jorge Miranda</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00496265765630539662</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_JyalnGxI/AAAAAAAAAAs/Sd76V7Rrl1k/S220/Jogito.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R7k9uiSrzEI/AAAAAAAAABU/GMo0teP0eyM/s72-c/Fondo.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4668470369239879839.post-667435410861944526</id><published>2007-12-26T17:58:00.003-03:00</published><updated>2009-11-15T19:10:27.797-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Doctrina'/><title type='text'>Democracia o gobierno popular</title><content type='html'>&lt;span style="color:#000066;"&gt;¿Qué es la &lt;em&gt;democracia&lt;/em&gt;? Sin titubear, respondo, es la forma más aproximada a la justicia que puede presentar la &lt;em&gt;dominación&lt;/em&gt;, es decir, aún en la más perfecta&lt;em&gt; democracia&lt;/em&gt; seríamos esclavos. ¿Por qué? Muy sencillo, porque la &lt;em&gt;democracia&lt;/em&gt; supone la &lt;em&gt;dominación&lt;/em&gt; y viceversa, el hecho de que esto nos parezca un tanto aberrante no es más que esa zoncera que tenemos en los pueblos dominados de empezar a describir los animales por el &lt;/span&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R3LCxKlnG0I/AAAAAAAAABM/Zl3h4Bbo75Y/s1600-h/artigas+2.jpg"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5148391473949383490" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 196px; CURSOR: hand; HEIGHT: 289px" height="301" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R3LCxKlnG0I/AAAAAAAAABM/Zl3h4Bbo75Y/s320/artigas+2.jpg" width="239" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;rabo. &lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Entender la &lt;em&gt;civilización &lt;/em&gt;como sinónimo de cultura y entender la &lt;em&gt;democracia&lt;/em&gt; como sinónimo de gobierno popular parten del mismo problema: la &lt;em&gt;colonización pedagógica&lt;/em&gt; que impone los criterios de la &lt;em&gt;dominación&lt;/em&gt; como único método de explicación posible del mundo. Es más, uno y otro concepto van de la mano, la &lt;em&gt;democracia es la forma de gobierno propia de la civilización&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;El ejercicio democrático se basa en la presencia del &lt;em&gt;ciudadano&lt;/em&gt; (&lt;em&gt;civilis&lt;/em&gt; en latín), o, en términos más precisos, la pertenencia de los individuos a un tipo de formación social dada que no es otra cosa que la &lt;em&gt;sociedad civilizada o&lt;/em&gt;, lo que es exactamente lo mismo, &lt;em&gt;capitalista&lt;/em&gt;. El &lt;em&gt;ciudadano&lt;/em&gt;, desde Grecia a nuestros días, es el que reviste el carácter de &lt;em&gt;propietario&lt;/em&gt;, porque estas sociedades no se basan en otra cosa que en la apropiación individual de los medios y recursos comunes a la formación social toda. Cuando se habla de &lt;em&gt;inclusión democrática&lt;/em&gt;, no es más que hacer participar al resto de la comunidad como accionistas infinitamente minoritarios de la gran empresa capitalista en que se ha convertido nuestro mundo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;¿Entonces, siguiendo este lineamiento lógico, corresponde establecer un paralelismo entre la liberación social y la causa democrática?. Desde ya, no, constituyen &lt;em&gt;tácticas diferentes&lt;/em&gt; dentro de la lucha revolucionaria. Nótese que hablo de &lt;em&gt;tácticas diferentes&lt;/em&gt;, pues la liberación social y la causa democrática ni tan siquiera pueden concebirse como &lt;em&gt;momentos diferenciados&lt;/em&gt;, pues no se implican en una relación de causa-efecto. La reivindicación democrática es una táctica determinada que los revolucionarios pueden utilizar o no en el camino hacia la liberación social. ¿Pero, entonces, el revolucionario no busca la democracia, es acaso antidemocrático?. Claro que sí, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;la liberación social pretende la justicia como absoluto, no se coincide, por tanto, con la democracia que es un forma de gobierno vinculada a la posibilidad de implementar cierto grado justicia desde una concepción relativista. La liberación social corresponde a una etapa histórica de la humanidad que es una fase superior a la democrática&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Esto se está tornando abstracto, por tanto, tratemos de llevarlo a lo concreto mediante el camino inverso, yendo hacia la máxima abstracción posible. Supongamos una sociedad plenamente democrática, es decir, dónde existe un pleno ejercicio de las libertades públicas, con igualdad real de oportunidades y con mecanismos más que eficientes para garantizar una justa distribución de la riqueza. ¿Un mundo feliz, no?. Sin embargo, aquí persistiría una situación injusta, la existencia de una dominación, de una imposición estatal. ¿Entonces, en esta sociedad plenamente democrática, cuál es el deber del revolucionario?. &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El deber del revolucionario es sin dudas luchar por la plena y absoluta liberación social&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. ¿La liberación social no es democracia?. No, pues no, la democracia supone la irreversibilidad de condiciones injustas, por tanto, crea un régimen de dominación – &lt;em&gt;gobierno&lt;/em&gt; – que pretende imponer la mayor justicia – en términos relativos – mediante la participación mayoritaria. La liberación social pretende establecer la justicia como criterio organizador de la sociedad, sin instancias de dominación que las impongan, sino mediante el libre acuerdo, libre asociación, de sus componentes, las personas, en condiciones de absoluta libertad. Por tanto,&lt;em&gt;&lt;strong&gt; no sólo que la liberación social no es igual a democracia, es una fase que la supera y, por tanto, la reivindicación democrática se torna inevitablemente en la causa de la reacción&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R3LCf6lnGzI/AAAAAAAAABE/WRrRtQ06Z1c/s1600-h/guemes+1.jpg"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5148391177596640050" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R3LCf6lnGzI/AAAAAAAAABE/WRrRtQ06Z1c/s320/guemes+1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Observemos nuestra realidad, la causa democrática es la bandera que esgrime Elisa Carrió y su plétora de émulos de Manuel Moreno, Esteban Echeverría, Domingo Sarmiento, Juan B. Justo, José Ingenieros y demás bazofia antipatria que ha pululado por nuestra Argentina bajo la insignia inmisericorde de la &lt;em&gt;civilización&lt;/em&gt;. Los mismos argumentos que hoy exhibe esta figura del ultracatolicismo fueron utilizados para denostar esa &lt;em&gt;democracia de lanzas y chiripa&lt;/em&gt; con que los autores se refieren a la particular forma de autoorganización que tenían las masas gauchas enroladas tras Artigas, Güemes o Peñaloza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;¿Podemos desde el campo patriótico y revolucionario confundirnos tanto como para caer en este estrechamiento de la discusión? No, de ninguna manera, sino observemos el errático camino que ha observado la reciente experiencia del Proyecto Sur con Pino Solanas a la cabeza, lo cual terminó siendo algo así como &lt;em&gt;“Carrió más petróleo”&lt;/em&gt;. Siempre ha existido una tercera posición ante la bipolaridad que nos propone la dominación, y, esa tercera vía es la que debemos tomar los revolucionarios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Nuestro camino es otro, retomar la &lt;em&gt;democracia de lanzas y chirip&lt;/em&gt;a que revive en las formas organizativas del 17 de octubre de 1945, de las insurrecciones populares de fines de los ’60, o de las puebladas de los ’90 y de diciembre de 2001. &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Pero aquí, debemos hacer una salvedad, el mote puesto por los autores es impreciso, esta forma organizativa no es democrática, más bien, la niega, o, mejor dicho, la supera cualitativamente&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. Aquí el criterio basal no es la &lt;em&gt;ciudadanía&lt;/em&gt;, sino que responde a la pertenencia a una comunidad dada, un sentir de pertenencia que no se relaciona directamente con la idea de &lt;em&gt;propiedad capitalista&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;La misma raíz de representación, idéntica forma de organización popular, es la que ha permitido a Evo Morales asaltar al gobierno del estado burgués en Bolivia. Ante la idea burguesa de la democracia debemos comenzar a oponer la idea federativa y popular de las comunidades y naciones que integran la Patria Americana. No debemos estrecharnos en el discurso de la &lt;em&gt;civilización&lt;/em&gt;, debemos ahondar en nuestra &lt;em&gt;barbarie seminal&lt;/em&gt;, el camino hacia la liberación social solamente podrá partir de nuestra propia concepción del mundo y no de las fórmulas acartonadas que proponga cualquier vanguardia iluminada.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Jorge Santiago Miranda Sanger&lt;br /&gt;Rosario, Diciembre 26 de 2007&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4668470369239879839-667435410861944526?l=ojuremoscongloriamorir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/feeds/667435410861944526/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4668470369239879839&amp;postID=667435410861944526&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/667435410861944526'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/667435410861944526'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/2007/12/democracia-o-gobierno-popular.html' title='Democracia o gobierno popular'/><author><name>Jorge Miranda</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00496265765630539662</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_JyalnGxI/AAAAAAAAAAs/Sd76V7Rrl1k/S220/Jogito.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R3LCxKlnG0I/AAAAAAAAABM/Zl3h4Bbo75Y/s72-c/artigas+2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4668470369239879839.post-8156877675625484728</id><published>2007-12-24T12:53:00.002-03:00</published><updated>2009-11-15T19:18:12.993-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Doctrina'/><title type='text'>Barbarie o Barbarie. Los caminos de la humanidad y los caminos de la dominación</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Un antiguo compañero, amigo y hasta socio, en un pequeño intercambio de misivas que tuvimos allá por mayo o junio de 2003, en u&lt;/span&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_wXalnGyI/AAAAAAAAAA8/HH5kYtduxqQ/s1600-h/EvoMorales.jpg"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5147597184172497698" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_wXalnGyI/AAAAAAAAAA8/HH5kYtduxqQ/s200/EvoMorales.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;na de ellas, titulada &lt;em&gt;“SOBRE LA CIVILIZACION, LA BARBARIE, LOS LIBROS Y LAS ALPARGATAS”&lt;/em&gt;, escribió - seguramente citando a Jauretche - lo siguiente:“&lt;em&gt;estos imperialismo, con el guiño cómplice de las oligarquías locales, construyen en las semicolonias (como la Argentina) un ‘pensamiento’ (que en realidad no es pensamiento, sino repetición de ideas foráneas sin adecuación a nuestra realidad – por lo que no hay pensamiento) colonial con el fin de convencer a los nativos que ‘el orden constituido no implica vasallaje, sino que opera en beneficio de los propios colonos y por lo tanto, no debe ser violado’. Y la sentencia ‘Civilización y barbarie’ es la estructura de ‘pensamiento colonial’ que el imperialismo nos impone para sostener el statu quo establecido: para quienes están atrapados en ese ‘pensamiento’ nuestros males no se deben a una relación de explotados y explotadores (y no sólo en términos de clases sociales sino también en términos de países centrales y países periféricos – aquellos de la dialéctica trasnacional) sino a que somos ‘bárbaros’, y por lo tanto debemos ‘evolucionar’ hacía la civilización occidental (el 17 de octubre no es un acto revolucionario sino un ‘aluvión zoológico’ – la barbarie argentina). En cambio cuando se piensa (aquí si se piensa – por eso sin comillas) desde el campo popular no nos interesa la civilización o la barbarie sino las clases explotadoras y las explotadas”&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Aquellas líneas del compañero contenían un por aquel entonces incipiente &lt;em&gt;materialismo&lt;/em&gt; en su pensamiento, sin embargo, aquel &lt;em&gt;materialismo&lt;/em&gt; incipiente ya incurría en el mayor pecado del marxismo, tendiendo a deslindar la dimensión de las ideas, apresurándose, para ir hacia la dialéctica de las relaciones de producción. Sin embargo, lo &lt;em&gt;ideológico&lt;/em&gt; lejos de ser una suerte de entelequia, constituye las herramientas que nos permite relacionarnos con el mundo material, y, por lo tanto, resulta en elementos perfectamente concretos, ya que se objetivizan permanentemente en las relaciones sociales de producción.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Sin dudas que lo &lt;em&gt;ideológico&lt;/em&gt; es para el capitalismo una formulación de falsa conciencia que sirve para sostener, justificar y &lt;em&gt;naturalizar&lt;/em&gt; la dominación. Pero, de hecho, toda formación social se fundamenta en una serie de conceptos &lt;em&gt;a priori&lt;/em&gt; de lo real conjugados con otros conceptos que obedecen a una razón funcional pero que en razón de su permanencia en el tiempo se tienden a presentar como reglas &lt;em&gt;naturalmente&lt;/em&gt; dadas. Ni una sociedad que se fundase perfectamente en los postulados socialistas escaparía a lo &lt;em&gt;ideológico&lt;/em&gt;. ¿Cuál es la razón científica o natural que prueba la injusticia de la explotación del hombre sobre el hombre?. Amigos míos, la &lt;em&gt;justicia&lt;/em&gt; en sí misma es un concepto &lt;em&gt;ideológico&lt;/em&gt;, construido a base de una larga serie de ideas &lt;em&gt;a priori&lt;/em&gt; y de razones funcionales a cada formación social dada y cada modo de producción concreto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Está bien señalar ante la dominación y sus agentes locales, que nuestros países, nuestra América Ibérica, no requiere más &lt;em&gt;civilización&lt;/em&gt;, pues no es aquí el problema la &lt;em&gt;barbarie&lt;/em&gt;, sino que nuestro gran problema es la explotación y la permanente expoliación de nuestra riqueza. Sin dudas es válido, pero nos quedamos cortos y seguimos sin el elemento basal de toda conciencia revolucionaria, es decir, seguimos negando que como pueblo tenemos una concepción propia del mundo, una propia elaboración de conceptos &lt;em&gt;a priori &lt;/em&gt;y razones funcionales que diametralmente difieren de lo propuesto por la dominación.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;em&gt;Civilización&lt;/em&gt; no es &lt;em&gt;Cultura&lt;/em&gt;, la &lt;em&gt;civilización&lt;/em&gt; es la cultura, los conceptos &lt;em&gt;a priori&lt;/em&gt; y razones funcionales, propios de una formación social específica, la Europea Occidental, en cuyos orígenes, constitución y diferencias con nuestra cultura no ahondaremos por el momento. En la contradicción &lt;em&gt;“civilización o barbarie”&lt;/em&gt; se esconde no sólo una fórmula &lt;em&gt;ideológica&lt;/em&gt;, sino la razón de todos los males de nuestra América Ibérica. Lo que la &lt;em&gt;civilización&lt;/em&gt; llama &lt;em&gt;barbarie&lt;/em&gt; no es otra cosa que la cultura propia, una cultura que se ha ido construyendo, no sin contradicciones y absolutamente sin armonía, a través de la historia, desde la concepción de los pueblos originarios, pasando por la implementación de la iberización del continente, llegando a nuestros días con varios intentos civilizadores a cuestas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Sin embargo, esa &lt;em&gt;barbarie&lt;/em&gt; permanentemente resurge, en forma de aluvión zoológico un 17 de octubre de 1945 ó de las insurrecciones populares de fines de los ’60 ó de las puebladas casi espontáneas de los ’90 y de diciembre de 2001. No es necesario marchar al medio del monte chaqueño para observar los comportamientos de una comunidad wichi, basta ir hasta un barrio periférico de nuestros grandes conglomerados urbanos para observar la diametral diferencia con los códigos culturales de los escasos bolsones &lt;em&gt;civilizados&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Vale, repito, marcar el funcionamiento &lt;em&gt;ideológico&lt;/em&gt; que le imprime el capitalismo, pero, sin embargo, si no avanzamos más allá, si no vemos que la barbarie no sólo no es el problema de nuestra América Ibérica, sino que es más bien su única esperanza, quedaremos truncos, hundiéndonos en fórmulas tan &lt;em&gt;civilizadas&lt;/em&gt; como las de la dominación. Socialismos, comunismos y demás yerbas pensadas para curar las hemorroides de un alemán que vivía en la Inglaterra victoriana son parte del mismo mal, son parte de la denigración de nuestro pueblo, parte del racismo europeo que no entiende como las sociedades de la América precolombina, e incluso poscolombina, reconocían como natural un reparto mucho más justo de la riqueza y una forma de integración con el medio material que les daba sustento mucho menos agresiva sin que a nadie necesitara divagar varios tomos sobre el funcionamiento del capitalismo o gastara mucho dinero para que Al Gore hiciera una película sobre la contaminación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;El interior de la excelsa &lt;em&gt;barbarie&lt;/em&gt; de nuestros pueblos existe la esperanza. La &lt;em&gt;civilización&lt;/em&gt; es el camino de la dominación, la &lt;em&gt;barbarie&lt;/em&gt; será el camino de la humanidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Jorge Santiago Miranda Sanger&lt;br /&gt;Rosario, Diciembre 24 de 2007&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4668470369239879839-8156877675625484728?l=ojuremoscongloriamorir.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/feeds/8156877675625484728/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4668470369239879839&amp;postID=8156877675625484728&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/8156877675625484728'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4668470369239879839/posts/default/8156877675625484728'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojuremoscongloriamorir.blogspot.com/2007/12/barbarie-o-barbarie-los-caminos-de-la.html' title='Barbarie o Barbarie. Los caminos de la humanidad y los caminos de la dominación'/><author><name>Jorge Miranda</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00496265765630539662</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_JyalnGxI/AAAAAAAAAAs/Sd76V7Rrl1k/S220/Jogito.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_O0ngla30Y5c/R2_wXalnGyI/AAAAAAAAAA8/HH5kYtduxqQ/s72-c/EvoMorales.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
